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27 de enero del 2005 Queridas hermanas y hermanos:
6ª
Huelga Mundial de Mujeres – 8 de Marzo del 2005
Desde el año 2000, en el Día Internacional de la Mujer, en distintos tipos de acciones de base en más de sesenta países, las mujeres juntas han exigido, que la sociedad invierta en cuidar y no en matar, y que el dinero despilfarrado en la guerra se destine a las necesidades de las comunidades. La Huelga Mundial de Mujeres se ha fortalecido en estos cinco años, especialmente en los países del sur global, y las mujeres, y cada vez más los hombres, se movilizan ahora durante todo el año. Hemos visto cómo el trabajo conjunto a través de las fronteras nacionales, con otras y otros en lucha por la justicia, nos empodera a todas y todos.
Oponerse a la guerra y acabar con la pobreza son inseparables. Recientemente el terrible maremoto (tsunami) acabó con la vida de casi trescientas mil personas, sin embargo miles mueren cada día por culpa del hambre, las enfermedades, el recalentamiento global del planeta y las guerras – todos ellos desastres causados por el dominio del dinero y del mercado. Los gobiernos y sus queridas transnacionales hablan mucho de acabar con la pobreza pero nunca de darnos el dinero que necesitamos. Se lucran de los terrores gemelos de la pobreza y la guerra, y por lo cual no les interesa acabar con ellos. Sólo nosotras y nosotros, empezando por las mujeres cuidadoras que luchamos cada día para sostener la vida y que trabajamos más duro por menos, podemos lograr este cambio. La Huelga es nuestra manera de movilizarnos por ello.
No pedimos caridad sino sólo lo que nos hemos ganado: un salario digno por todo nuestro trabajo. Y tenemos derecho a la misma paga, tanto las mujeres como los hombres, en cualquier país: la equidad salarial en el mercado global. Este es el programa de la Huelga para acabar con la pobreza, así como con el sexismo y el racismo.
La Huelga intenta unir a las mujeres (y los hombres) por encima de las muchas divisiones. Las y los que somos invisibles como trabajadoras y trabajadores, somos su punto de partida: madres y otras cuidadoras, activistas de base; granjeros de subsistencia familiar e inmigrantes; las y los que sobreviven con subsidios de invalidez y otros subsidios sociales; las niñas y niños; las y los que realizan trabajos manuales; trabajadoras/es sexuales; prisioneras/os y ex-prisioneras/os; objetores de conciencia; estudiantes; sobrevivientes de violaciones; voluntarias/os comunitarias/os y otras y otros que trabajan por la justicia; trabajadoras/es comunitarios y muchas/os mas; independientemente de nuestro sexo, raza, nacionalidad, religión, edad y opción sexual . . .
La demanda de remuneración global equitativa y de remuneración de todo el trabajo que hacemos, es una oportunidad para que todas y todos las y los trabajadores, con o sin sueldo, hagamos sentir nuestra contribución y nuestro poder.
La red multirracial de hombres Payday coordina el apoyo y la participación de los hombres a nivel internacional. Su contribución no se limita a apoyar las acciones de las mujeres en Huelga, sino también a organizarse con las mujeres y hombres que rechazan el trabajo mortal y represivo de las fuerzas armadas en muchos países, desde EE.UU. y el Reino Unido hasta Israel y Eritrea. El reclutamiento de los pobres – especialmente de la gente de color e inmigrante, que se une al ejército de los EEUU por necesidad económica – permite “la guerra sin fin” de los EE.UU. Por lo tanto, las y los que se niegan a matar son una parte vital del movimiento para acabar no sólo con la guerra sino que con la pobreza. Payday estrenará su película Nos Negamos a Matar sobre mujeres y hombres que se niegan a convertirse en torturadores, violadores y asesinos para las fuerzas armadas. (Email: payday@paydaynet.org Sitio web www.refusingtokill.net)
La Revolución Bolivariana de Venezuela y la resistencia al golpe de EE.UU. y de Francia en Haití son puntos de referencia importantes para la Huelga. Ambos están en gran parte dirigidos por mujeres, aunque esto no se admita con frecuencia. La Huelga estrenará su tercer documental sobre Venezuela, cuya extraordinaria experiencia demuestra que lo que las bases en todo el mundo quieren y están exigiendo, sí se puede lograr.
Estamos horrorizadas que Bush y sus esbirros genocidas estén a cargo de la fuerza armada más poderosa del mundo por cuatro años más. Pero como dijo Joe Hill, un gran luchador de la clase trabajadora, cuando fue incriminado por asesinato por la policía estadounidense y se le condenó a muerte: “¡No lloren! ¡Organícense!”
Poder a las hermanas y hermanos para parar al mundo y cambiarlo!
Selma James Huelga Mundial de Mujeres
*Los documentales anteriores "Venezuela: La revolución del siglo 21" y "La revolución bolivariana: Trabajadores petroleros ¡presentes!" pueden conseguirse en VHS y DVD, en español o con subtítulos en inglés. Contáctanos.
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