Nos negamos a morir o matar
La red de hombres Payday coordina la participación de hombres en la Huelga Mundial de Mujeres y defiende a l@s insumis@s a nivel internacional.

Negarse a matar o a ser matado es una iniciativa de Payday, en colabo-ración con la Huelga, que respalda a mujeres y hombres que se niegan a ser asesinos, violadores, tortura-dores, o a morir.

Los juicios de Nüremberg, tras la Segunda Guerra Mundial, impusie-ron el deber de todos los soldados, y de todos nosotros, de negarse a llevar a cabo órdenes ilegales o inmorales. No queremos ser pasivos ni permanecer en silencio.

Somos parte de un movimiento que agrupa a:

  • mujeres y hombres de países del Sur que han escapado del reclutamiento militar;

  • soldados de EEUU que han “desertado” al Canadá;

  • activistas en contra del “reclutamiento de la pobreza”, dirigido a personas de color e inmigrantes, a menudo como alternativa a la cárcel, o con promesas de educación superior o el derecho a la nacionalidad.

  • personal militar que denuncia el alto índice de violaciones y agresiones en el ejército a los propios soldados (mujeres y hombres) y a civiles;

  • Opt out, un movimiento en contra del reclutamiento militar en las escuelas estadounidenses;

  • unos 500 estudiantes israelíes que se niegan a participar “en la ocupación y los crímenes de guerra del ejército israelí”;

  • veteranos del Vietnam que denuncian el suicidio de veteranos que tráspasa los 58.000 matados allí;       lveteranos con discapacidades y sus familias, que luchan por  indem-nización por enfermedades físicas y mentales causadas por la guerra;

  • soldados que trabajan con la comunidad, como en Venezuela.
     

 Síndrome de la Guerra del Golfo
– No quiero quedarme inválido

No existe un soldado que no haya resultado herido. Mientras EEUU declaró 760 muertes en la Guerra del Golfo de 1991, en 2002 otros 8.300 soldados habían muerto y 168.000 habían quedado inválidos debido a los efectos de vacunas experimentales, uranio empobrecido, contaminación de petróleo, etc., y miles de sus hij@s han nacido con discapacidades. Muchos veteranos del Reino Unido han sufrido los mismos efectos y exigen reconocimiento e indemnización por el Síndrome de la Guerra del Golfo.

En mayo 2004, la huelga de hambre de Alex Izett, veterano de guerra escocés apoyado por Payday, consiguió una Investigación Independiente sobre las Enfermedades de la Guerra del Golfo en Londres, que confirmó la existencia del Síndrome. Sin embargo, la indemnización propuesta (500 libras de promedio) era un insulto.

Este movimiento se está extendiendo a otras guerras. Dos estados de EEUU realizan pruebas para detectar rastros de uranio empobrecido a los soldados que regresan de Irak. El Senado italiano está investigando los efectos del uranio en soldados italianos y, por primera vez, en civiles expuestos durante ejercicios militares en Italia. La tragedia de los millones de mujeres, niñ@s y hombres en Irak, la antigua Yugoslavia, Somalia y Afganistán está en nuestro ordén del día.

Mumia Abu-Jamal – noticias desde el corredor de la muerte

La apelación de Mumia contra su condena racista está frente al Tribunal de Pennsylvania.

Ediciones en preparación:

Prisioneros Abogados por Mumia

Porque un nuevo juicio para Mumia  por su abogado Robert Bryan

 Mehmet Tarhan: orgulloso de decir NO

Mehmet Tarhan, anarquista kurdo homosexual, ha sido sentenciado a cuatro años por el Tribunal Militar turco por negarse a servir en el ejército. Mehmet es un insumiso contra todas las guerras y toda alternativa al servicio militar. Está apelando su sentencia.

Turquía es uno de 100 países que cuentan con el servicio militar obliga-torio y uno de 70 que no reconocen el derecho a la objeción de conciencia.

El ejército turco considera la homosexualidad una “enfermedad”. Aquellos que solicitan  la exención alegando ser gai deben someterse a un examen anal, equivalente a la conocida “prueba de virginidad” usada por la policía y el ejército turcos para violar a las mujeres kurdas. Mehmet

   se niega a ser considerado un “enfermo” y rechazaba esa “igualdad de derechos” que le haría matar por el ejército: “Si ellos conceden a los homosexuales el “derecho” al servicio militar, no seré yo quién les apremie a que lo hagan. No tienen por qué hacerlo. Tampoco los heterosexuales.”

La madre y la hermana de Mehmet, Hatice y Emine, le apoyan incansa-blemente en la Iniciativa de Solidaridad con Mehmet Tarhan, que se declaró en huelga de hambre en varias ocasiones, como protesta contra las torturas sufridas en prisión. Consiguió disponer de celda y televisor propios, y poder hacerse su propio té. Actualmente, sus torturadores están siendo procesados.

El 9 de diciembre de 2005 se celebró el Día Internacional de Acción en apoyo de Mehmet en 23 ciudades de 14 países. Payday and Wages Due Lesbian (salario debido a las lesbianas) organizaron piquetes en Londres, Filadelfia, Los Ángeles y Venecia.

Muchos insumisos apoyan ahora a Mehmet. El estadounidense Stephen Funk, antiguo marine gai que se negó a ir a Irak; Hagai Matar, uno de los cinco israelíes que se negaron a servir en los “territorios ocupados”, y Miryam Hadar, madre de otro que mantiene contacto con Hatice Tarham.

Mehmet ha inspirado un movimiento que cuestiona la dominación militar en Turquía y en el resto del mundo. Mientras los señores de la guerra se apoyan entre sí en Irak, Palestina, Kurdistán ..., un movimiento global de insumisos les quita la fuerza laboral que necesitan para la guerra.

Diario 2006
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