Auto-ayuda contra la detención y la deportación

Sesenta millones de personas han sido forzadas a desplazarse de sus países de origen en todo el mundo. El 80 % son mujeres y niñ@s. Estas personas se han visto obligadas a emigrar para sobrevivir a la pobreza y devastación provocadas por las guerras, el tráfico de armamento y la globalización. Muchas de ellas huyen de la persecución y tortura practicadas por distaduras instauradas o apoyadas por gobiernos y multinacionales occidentales, que se lucran a su costa mientras sus poblaciones mueren de hambre.

Quienes solicitan asilo en países occidentales se enfrentan al racismo, al desamparo, a la detención y deportación. Los gobiernos favorecen que la gente culpe a los inmigrantes y solicitantes de asilo por toda carencia en los servicios sanitarios, educativos, de vivienda o trabajo, mientras sus presupuestos militares generan más solicitudes de asilo y usurpan recursos que nos pertenecen a tod@s. La Huelga exige libertad de movimiento. El capital se desplaza libremente, ¿por qué no las personas?

Más del 50% de las mujeres que piden asilo han escapado de la violación. Pero la Convención sobre el estatuto de los Refugiados de la ONU no reconoce esta forma específica de tortura que padecen las mujeres como tal. Para sus supervivientes es difícil hablar de violencia sexual, y cuando lo hacen no se les cree o su violación se minimiza como fruto de “la lujuria”. Incluso las que escapan tras haber sido objeto de tráfico sufren encarcelamiento y deportación. Muchas de ellas permanecen bajo detención durante meses, a veces con niñ@s conce-bidos como resultado de su violación.

En Londres, una serie de organizaciones vinculadas a Crossroads Women’s Centre vienen defendiendo los derechos de quienes solicitan asilo, y presionando para que la violación se reconozca como otra forma de tortura y, por tanto, como causa justificada de asilo, para que se haga justicia a sus víctimas y se ponga fin a su detención. Nos negamos a que se nos segregue. Con el apoyo de las agrupa-ciones Legal Action for Women (LAW), Black Women’s Rape Action Project y Women Against Rape, las solicitantes de asilo han formado un grupo de auto-ayuda. El grupo All African Women’s Group (todas africanas) proporciona apoyo diario a mujeres bajo detención y lucha por el derecho al asilo.

“En África luchamos por la supervivencia y el cambio. Nos encarcelaron por nuestro activismo político y nos violaron. Necesi-tamos comida, vivienda, medicinas. Son exigencias políticas, porque si las mujeres están a salvo, el mundo entero está a salvo. ¿No tiene la política como objetivo cambiar el mundo y que tod@s tengamos lo que necesitamos? Las mujeres no somos menos políticas, pero nuestra política suele ser más concreta. Estamos cansadas de los hombres que viven de nuestro duro trabajo y se permiten decirnos que ellos son los más políticos”.

Algunas ONGs creadas para defender los derechos humanos reciben ahora financia-ción del Ministerio del Interior  y colaboran en la detención y deportación. Los abogados se lucran y los hospitales se niegan a proporcionarnos tratamiento. 

LAW publicó una Guía de Auto-ayuda contra la Detención y la Deportación. Provocó una avalancha de llamadas de mujeres detenidas, profesionales y otros dispuestos a apoyar. Con mucho trabajo y dedicación, muchas han conseguido adquirir el derecho a quedarse en el país, y algunas prestan ayuda a otras.

Diario 2006
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