Comunicado de las mujeres amas de casa trabajadoras del hogar a Presidente Chavez
4 de febrero 2006

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Nos vemos en la necesidad de emitir esta comunicación motivada a la urgencia inminente de tener que pasar otro año sin presupuesto o mendigando un recurso aquí allá para garantizar la participación ciudadana en el ejercicio directo de la democracia participativa y soberanía popular.

Venimos de cinco años de trabajo como Red Popular de los Altos Mirandinos, Estado Miranda, Municipio Guaicaipuro, con conexiones en Aragua, La Guaira, Mérida y Valencia difundiendo información sobre la creación de los Comités de Tierras Urbanas Sociales Integrales y Rurales, y la conformación de las Mesas Técnicas Locales.  En esos cinco años se han elaborado y diseñado fichas catastrales, censos poblacionales, censos socioeconómicos, talleres con su metodología de trabajo para la topografía, sismología y urbanismo.  También venimos de la experiencia del Consejo de Economía Social desde su fundación hace tres años.  Allí se trabajó en la elaboración de proyectos, de presupuestos, en la escogencia de proyectos y su estudio de factibilidad en las comunidades.  Y venimos de la creación de la Red de Usuarias y Aliadas del Banco de Desarrollo de la Mujer (Banmujer): ahí también se hizo un proceso de selección que pasó por un estudio socioeconómico para ubicar a las mujeres más necesitadas.  Se dieron talleres de capacitación ideológica para la creación de la economía solidaria.  De ese proceso de selección se elaboraron los criterios para entregar 120 créditos entre el 2003-04 y la ubicación de las Casas de Alimentación y los Mercal.  Los Comité de Tierra recibieron y ubicaron a la Misión Barrio Adentro y sostuvieron a las/os medicas/os cubanas/os mientras se instalaban las clínicas populares.  También se propicio la instalación de los Consejos Comunales y se asesoro para la creación de los proyectos que iban a ser seleccionados para el Plan de Obras Municipales.

La gran mayoría, de un 70-80% de los participantes en todo el país, somos mujeres amas de casa trabajadoras del hogar que se han venido transformando en líderes comunitarias y defensoras de esta revolución, de esta democracia participativa.  Somos las que estamos realizando el propio trabajo de llevar adelante esta revolución.  Trabajamos ad honorem y sufrimos el desprecio de la burocracia estatal que se aprovecha de nosotras utilizando nuestro trabajo para proyectarse políticamente, darse credibilidad, apropiarse de los pocos recursos que después de muchas luchas se han logrado conseguir, y que pretenden administrarlos y hasta dirigirlos.  Esto ha traído como consecuencia la decepción y la desesperanza de algunas que creen en el Presidente pero no en la mayoría de quienes lo rodean.  Al robarse los proyectos y los recursos para ejecutarlos y al menospreciar nuestra capacidad como organizaciones populares se están robando la revolución y esta oportunidad única e irrepetible para cambiar el mundo.

El Presidente declaró ayer que para la redistribución del ingreso petrolero se iba a reconocer el trabajo del hogar de las mujeres jefas de familia poniendo énfasis en aquellas que viven en pobreza extrema, con una pensión al ama de casa del 80% del salario mínimo (es decir bs. 372.000 mensuales) que se pagaría a 100,000 mujeres este primer semestre y 100,000 mas en el segundo semestre.  El Presidente dijo que las mismas serían propuestas por los Consejos Comunales y las Juntas Parroquiales tomando en cuenta Comités de Tierra, Mesas de Agua, Comités de Salud y demás organizaciones sociales para la contraloría social y que se gestionaría a través del Ministerio del Trabajo y del Ministerio de Economía Popular.

Para asegurar que este reconocimiento económico por el que tanto han luchado las mujeres de Venezuela y del mundo, llegue directamente a quienes les corresponde y no se quede en los bolsillos de los zánganos burócratas que viven del negocio político y desacreditan al gobierno y pudren cualquier iniciativa que intente profundizar el proceso revolucionario, proponemos los siguientes puntos:

1. No queremos que los recursos pasen por la alcaldía, la gobernación, juntas parroquiales, consejos locales o los institutos del estado que desvían este dinero o se lo roban.

2. No queremos que sean los partidos los que decidan quienes sean las y los beneficiarios de los programas sociales porque utilizan a las Misiones para el clientelismo político.

3. No queremos que se manipulen y se desplacen las direcciones de las organizaciones populares para imponernos funcionarios y burócratas que desconocen nuestra realidad. 

4. Tampoco queremos que se roben los proyectos e iniciativas de los líderes comunitarios para presentarlas como propias de los funcionarios de alcaldías y gobernaciones.

5. No queremos que se nos excluya acusándonos de escuálidos si hacemos algunas críticas o señalamos algo que no esta funcionando por parte de las mismas instituciones o programas del gobierno, sino que se nos respete como contraloras sociales y guardianas de esta revolución bolivariana.

Esto se basa en las experiencias que hemos tenido como bases sociales obligadas a mendigar lo que es nuestro por derecho constitucional.  En el caso nuestro de los Comité de Tierra, entregamos nuestro proyecto en el cual hemos trabajado por cinco años en las manos de nuestro Presidente en el Aló Presidente que se realizó en Guaicaipuro, Edo. Miranda.  En este programa nuestro Presidente se comprometió a bajar los recursos necesarios para que realicemos la oficina técnica municipal para la regularización de la tenencia de la tierra urbana directamente a nuestra organización, sin embargo todavía seguimos mendigando a la gobernación, a la alcaldía migajas para poder funcionar. Todavía no sabemos que ha pasado con esos recursos, los rumores dicen que están retenidos en la gobernación, en la oficina técnica nacional entre otros entes.  No sabemos.

Otro ejemplo es la experiencia que hemos tenido con el Segundo Consejo de Economía Popular a nivel nacional con el ente ejecutor FIDES, fuimos elegidos por el pueblo en asamblea de ciudadanas y ciudadanos por más de 500 personas en mesas de trabajo.  Ahí nos capacitaron por tres meses y canalizamos un proyecto de un centro de acopio de siete cooperativas de servicios, y trabajamos por un año y medio.  Sin embargo los recursos permanecen retenidos hasta el día de hoy (365.000.000) y a pesar de muchas gestiones que hemos realizado no hemos tenido respuesta.  La única respuesta que queremos es la ejecución del proyecto.

Otro ejemplo más es el del Comité de Tierra de Ramo Verde donde habitan 26 familias hace 45 años en un asentamiento militar que pertenece al Ministerio de Defensa, a quienes el Consejo Local de Planificación Publica después de muchas gestiones les aprobó dos proyectos, uno de vialidad y otro de electrificación.  Hoy después de tres años todavía no han tenido respuesta.

Estos son solo pocos ejemplos de una situación generalizada en todo el país, que tiene muchas variantes y nos conduce al desgaste en el ejercicio de la soberanía popular corriendo el riesgo de que estas propuestas revolucionarias puedan perderse y con ellas nuestra revolución.  No podemos permitirlo y por lo tanto proponemos:

1. Que los recursos destinados a las trabajadoras del hogar se hagan personal y directamente a través de Banmujer y que la selección sea a través del censo de las Redes Populares de Usuarias y Aliadas de Banmujer porque la experiencia que tenemos demuestra que esto nos garantizaría que no se roben los reales y que no habrá compadrazgos ni amiguismos ni partidismos sino que prevalecerá la justicia social.

2. Que dicha pensión no sea temporal sino vitalicia porque el trabajo de la mujer no es temporal y nunca se acaba.

3. Que abarque el reconocimiento del trabajo social revolucionario como un trabajo productivo que debe ser remunerado.  No es justo que las mujeres que, como bien lo ha dicho nuestro Presidente, somos el fundamento de la revolución, tengamos que depender de la caridad de nuestros compañeros o familiares para el desempeño de nuestra labor revolucionaria.

No hemos expulsado a la elite y su casta de políticos corruptos y su régimen de terror para facilitar que se instale una nueva generación de ladrones que se aproveche de nuestro trabajo revolucionario.  No permitiremos que nuestra dedicación hacia las comunidades y hacia la revolución sea aprovechada para la construcción de una nueva forma de explotación y de terror contra nosotras, nuestro pueblo, nuestro Presidente y nuestra revolución.

Red Popular de los Altos Mirandinos, Estado Miranda, Municipio Guaicaipuro
Tele: 0414 104 0858  
Lamadre-romero@hotmail.com  

Copias a: Nora Castañeda, presidenta de Banmujer, Red Popular de Usuarias de Banmujer en el Estado Bolívar, Huelga Mundial de Mujeres

Firman conformes:

NOMBRE Y APELLIDO                                CEDULA DE INDENTIDAD                                       FIRMAS

¡Nuevo libro! Creando una Economía Solidaria -
Nora Casta
ñeda y el Banco de Desarrollo de la Mujer de Venezuela

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