Katrina: Limpiando el sexismo y el racismo

“Esto ha sido un intento de matarnos a todos”, declaró una superviviente del huracán Katrina. Se refería a la negligencia criminal y racista del gobierno de EEUU hacia las personas pobres (hombres y mujeres negros, indígenas, inmigrantes y de color, en edad avanzada o discapacitados), que fueron abandonadas, a sufrir y morir entre las aguas sucias y tóxicas que anegaron los barrios pobres ante la mirada del mundo entero. 

Se dice que se reventaron los diques para que los especuladores y los casinos pudieran quedarse con Nueva Orleáns, cuna del jazz y una de las más antiguas poblaciones urbanas negras de EEUU, reducida del 70% al 36%.

A los supervivientes los mandan de un lugar a otro y se enfrentan al desalojo por la FEMA (Agencia de Gestión de Emergencia Federal) y a los bancos que exigen el pago de hipotecas sobre viviendas destruidas.

Los supervivientes luchan por la indemnización y reconstrucción, y han organizado centros comunitarios como el que dirigen Mama D y Malik Rahim con su compañera Sharon, para la provisión de alimentos y otras necesidades; equipos de apoyo legal para evitar desalojos, colectivos para mantener viviendas de precios asequibles, bloqueos de excavadoras para evitar derribos; y otras protestas

Los supervivientes han invitado a la Huelga Mundial de Mujeres a formar parte de la PHRF (Red para la Reconstrucción y el Fondo de Ayuda para las Personas damnificadas por el Huracán). La coordinadora de la Huelga, Margaret Prescott, convoca a las mujeres del PHRF y de la Red de Reconstrucción de las Mujeres (WRN)

A pesar de disponer de los sueldos más bajos y los más mínimos recursos, las mujeres realizan la mayor parte del trabajo de cuidado, de supervivencia y de justicia: limpieza en condiciones de toxicidad, cuidado de niñ@s traumati-zad@s, ancian@s y enferm@s; lucha contra las compañías de seguros, la FEMA, la Cruz Roja y otras burocracias que retienen el dinero que debería pasar a los supervivientes; búsqueda y  mante-nimiento de viviendas; identificación de los responsables, empezando por Bush.

“A menos que el verdadero trabajo de reconstrucción se haga visible, se atribuirá a las empresas, a las que se pagará generosamente por el trabajo que las mujeres realizan sin pago y al precio de sus propias vidas”.

Las mujeres del PHRF y WRN han organizado asambleas, autoayuda, una Alerta de Acción internacional, un proyecto de limpieza para obtener ropas protectoras y equipos de limpieza, y apoyo para clínica de salud de mujeres.

La Huelga en San Francisco contribuyó a la formación del Área de la Bahía para los Evacuados del Huracán (HECBA), por el cese de los desalojos y un espacio central en que l@s evacuad@s puedan ser atendidos debidamente.

En septiembre, el presidente venezolano Hugo Chávez ofreció ayuda a los damnificados por el huracán. La Huelga ha contribuido a coordinar esta iniciativa, con la empresa petrolífera venezolana CITGO y la Vanguard Foundation.

Cuba también ofreció ayuda –médicos para los barrios más afectados– pero ésta fue rechazada. A diferencia de EEUU, que abandonó al huracán a quienes no podían permitirse salir, Cuba proporciona transporte para personas y animales. Las vidas son  prioridad, no las empresas.

Diario 2006
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