Gira por Europa con los activistas Juanita Romero y Gastón Murat: lo que aprendimos
Por la Huelga Mundial de Mujeres

Octubre de 2006 ha sido especialmente emocionante, ya que acompañamos a los activistas venezolanos Juanita Romero y Gastón Murat en una gira de conferencias por (en orden cronológico) Londres, Venecia, Galway, Dublín, Edimburgo, Glasgow, Barcelona y Londres de nuevo.

Para l@s activistas de movimientos sociales de base es poco habitual ser invitados a dar conferencias en el extranjero y tener la oportunidad de conocer a sus colegas de otros lugares, o incluso a quienes ostentan el poder en países del Norte. Los que tienen más probabilidades de acceder a este privilegio son los miembros de gobiernos, académicos o funcionarios de organizaciones establecidas, como los sindicatos. Sin embargo, son los movimientos de base, y especialmente las mujeres, quienes impulsan el avance de la revolución bolivariana.

Tras haber colaborado con Juanita y Gastón y conocido su red organizativa en Guaicaipuro, en el Estado venezolano de Miranda, teníamos constancia del profundo calado de su experiencia y de la claridad con la que la transmiten. Había mucho que aprender para cualquier persona interesada en saber qué y cómo se genera una revolución, por ello nos propusimos hacer llegar al público esta experiencia.

 

La gira comenzó con una recepción en el Centro de Mujeres Crossroads de Londres, desde donde se coordina la Huelga Mundial de Mujeres a nivel internacional. Después hubo una presentación y debate sobre “Las mujeres y la revolución bolivariana” en el Bolívar Hall de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela de esta ciudad.

Juanita Romero coordina el Comité de Tierras y la Misión Madres del Barrio en Guaicaipuro. Entre los integrantes de su se la conoce como “Madre”.

 

La vivienda es un grave problema en Venezuela. En los años 70, el boom del petróleo hizo que millones de personas emigraran del campo a la ciudad, transformando así un país hasta entonces agrícola en un país que importa el 65% de sus alimentos básicos. La población que emigró a las ciudades tuvo que construir sus viviendas en terrenos que ocuparon en los cerros, vulnerables al corrimiento de tierras.

 

La constitución revolucionaria de 1999 reconoce el derecho de tod@s a una vivienda digna y prevé la redistribución de tierras entre aquell@s que estén dispuest@s a trabajarlas. Allá donde fuera, Juanita explicaba cómo las comunidades crean comités de tierras para garantizar que la población acceda a estos derechos. En la Universidad de Galway, Irlanda, describió ante una clase de 40 alumnos de arqueología lo que hacen los comités de tierras.

Relató cómo la comunidad investiga la zona, sus habitantes y sus orígenes; cómo realiza un estudio sobre las viviendas, recursos y servicios existentes, tales como los edificios, las aguas negras y aguas potables, para luego establecer los linderos de cada propiedad con el fin de entregar la titularidad. A partir de entonces, el comité de tierras presenta las conclusiones de su trabajo ante la alcaldía junto con propuestas sobre quién debería ser re-ubicado, qué instalaciones se necesitan y dónde han de ser construidas. Una vez acordadas las obras y asignada su financiación, el comité de tierras supervisa a los contratistas. A menudo requiere que se adjudiquen las obras a las cooperativas de la zona  o que se contraten a los habitantes locales. A lo largo de este proceso, el comité de tierras colabora con profesionales –abogados, arquitectos, ingenieros…– y lucha para que rindan cuenta a la comunidad.

Los estudiantes quedaron fascinados. Comparaban lo que escucharon con su propia situación y la distancia que separa a las comunidades de base de los planificadores urbanos y otros profesionales. Se interesaron particularmente por la investigación que las comunidades realizan sobre su propia historia, comentando que “la historia no sólo vive en las piedras, sino en las personas también”. En las semanas posteriores a esta clase, varios estudiantes incorporaron el caso de Venezuela a sus proyectos como ejemplo de que los profesionales pueden trabajar siendo responsables ante la comunidad.

En la mayor parte de los actos celebrados, Juanita habló del cambio que la revolución ha supuesto en la vida de la gente: cómo las mujeres se han transformado en activistas que trabajan de sol a sol en la defensa de su revolución. Las mujeres conforman el 70% de las personas implicadas en los comités de tierras y en todas las organizaciones de la comunidad, incluidas las misiones –programas gubernamentales relacionados con la salud, la educación, la capacitación o el empleo.

Habló del artículo 88 de la constitución, que reconoce el trabajo no remunerado de las mujeres en el hogar como actividad económica produce riqueza y bienestar social, y que garantiza a las mujeres el derecho a la seguridad social. Esto aún no se ha cumplido, de ahí que el presidente Chávez implantara una medida provisional que asigna un salario de unos 160 dólares mensuales a las mujeres más pobres que son cuidadoras de otras personas. La Misión Madres del Barrio se creó para asegurar que se pague este dinero a quienes corresponda. Al igual que el comité de tierras, la comunidad se ocupa de conocer a las personas, examinar sus necesidades y elaborar una lista de prioridades. Según Juanita, esta es por ahora la misión más importante para las mujeres.

Gastón Murat, Juanita’s husband and colleague, has been an activist all his life. Born and raised in 23 de Enero barrio, a working class area of Caracas famous for its combative resilience, he was a student organiser and a creator of community theatre. Both he and Juanita are members of the Socialist League.

At Bolívar Hall in London and the Houston Film School in Galway, Gastón described what it was like to grow up in a Caracas barrio before Hugo Chávez was elected president. Your life was always at risk as the police routinely cordoned off the area and shot people; even street theatre was considered subversive and those who performed it were persecuted. Most households in 23 de Enero are run by single mothers, and they fought tooth and nail to protect their children. During police raids ‘every woman was your mother’ – women would come out, tell the police you were their son and drag you into their home to prevent you from being arrested or shot.  Many women sex workers also defended the community and helped with financial contributions.

Gastón Murat, esposo y compañero de Juanita, ha sido un activista toda su vida. Nació y se crió en Caracas, en el barrio “23 de enero” famoso por su combatividad,  fue punto de referencia del movimiento estudiantil y creador de teatro callejero. Tanto él como Juanita pertenecen a la Liga Socialista.

 

En el Bolívar Hall de Londres y en la Escuela de Cine Houston de Galway, Gastón describió cómo era crecer en un barrio de Caracas antes de que Hugo Chávez fuera elegido presidente. La vida siempre corría peligro, la policía acordonaba zonas y disparaba contra la población; incluso el teatro de calle se consideraba subversivo y se perseguía a quienes lo practicaban. La mayoría de los hogares del barrio 23 de enero están encabezados por madres solas, que luchaban con uñas y dientes para proteger a sus hij@s. Durante las incursiones policiales “todas las mujeres eran tu madre” – las mujeres salían y decían a los policías que eras su hij@ y  te metían en su casa para evitar que te detuvieran o disparasen. Muchas trabajadoras del sexo también defendían a la comunidad y contribuían con aportaciones económicas.

 

Gastón contó que personas como él, que ya estaban organizadas antes de la revolución, tuvieron que replanteárselo todo una vez comenzada ésta. Algunos eran muy estrechos de miras ideológicamente en cuanto a lo que era una revolución. A medida que fueron movilizándose enormes masas de personas para exigir lo suyo y cambiar el mundo, se hizo evidente que la realidad revolucionaria no coincidía con las ideas preconcebidas.

 

Cuando iniciaron el comité de tierras no tenían previsto formar organizaciones de mujeres. Pero una y otra vez eran mujeres quienes asistían a las asambleas y asumían el trabajo. Tenían mayor determinación, mayor flexibilidad, mayor disposición a funcionar colectivamente y sabían más acerca de la comunidad en la que vivían. Ahora que el pueblo está logrando la tenencia de la tierra, quiere cuidarla, planificar zonas verdes y protegerlas de la contaminación.

 

Cuando le preguntaron en Londres si las mujeres de Venezuela estaban preparadas para una invasión por parte de los Estados Unidos, Gastón dijo que a través de la historia, las mujeres han defendido las revoluciones, ya estuvieran preparadas o no. Señaló las nuevas camisetas de la Huelga que se vendían en el Hall y que muestran la cita del presidente Chávez: “El capitalismo es machista, el socialismo no puede ser machista…. Sólo la mujer tiene el compromiso, la pasión suficiente, el amor necesario para hacer una revolución, para ser motor, espada afilada, llama viviente de la revolución.”  Juanita destacó que las mujeres representan el 70% de la reserva militar formada tras el golpe contra Chávez que apoyó EEUU en 2002.

 

En Glasgow se dio un animado debate en el que participaron integrantes del sindicato de bomberos. Gastón es uno de los fundadores de la Fuerza Bolivariana de Trabajadores en el Estado de Miranda y de UNT, Unión Nacional de Trabajadores, creadas para derrotar a la cúpula sindical implicada en el golpe de 2002 contra Chávez que apoyó EEUU. Como activista sindical, se había dado cuenta de que los sindicalistas que están con la revolución tenían que dejar de verse como la vanguardia y seguir el liderazgo de la comunidad, particularmente de las mujeres. Si no unían sus fuerzas a las de los demás trabajadores, asalariados o no, se aislarían y acabarían peleándose entre sí y negociando la explotación de las y los trabajadores, un punto de vista que corroboraron muchos de los presentes.

 

En 2002, la Huelga Mundial de Mujeres y otras organizaciones denunciaron al Centro de Solidaridad AFL-CIO por haber apoyado a la CTV, el sindicato implicado en el golpe de ese año. El Centro de Solidaridad recibe la mayor parte de su financiación del Departamento de Estado de los EEUU y ha sido una de las armas de su política exterior en Venezuela, Haití y en todo el mundo. Esta corrupción tenía que ser erradicada o se continuaría socavando a las y los trabajadores, asalariados o no, a nivel global.

 

Juanita y Gastón quedaron impresionados al escuchar de una madre residente en un barrio de Glasgow que en algunas zonas la pobreza es tal que la esperanza de vida media es de 54 años y mucha gente, especialmente jóvenes, se suicida.

Los asistentes a la Feria del Libro para la Paz de Venecia se conmovieron profundamente con los testimonios que oyeron, especialmente un hombre de 80 años que había luchado en la resistencia italiana contra los nazis. Las mujeres presentes decidieron formar un comité para invitar de nuevo a Juanita y Gastón.

 

Hubo una pregunta que se les hizo en todos los lugares que visitaron: ¿Podrá la revolución sobrevivir sin Chávez? Juanita y Gastón no tenían duda. Las comunidades de base se han movilizado, son conscientes de sus derechos y están dispuestas a luchar para defender lo conseguido. Pero lleva décadas de lucha producir un líder como Chávez: “Él habla con la voz del pueblo, hablamos a través de él”. Cuando apareció por primera vez en 1992, en las zonas populares de todo el país corrió la voz: “Éste es el hombre”. El pueblo no tiene tiempo para quienes, movidos por su ambición personal, proponen un “chavismo sin Chávez”. El pueblo quiere que Hugo Chávez sea su presidente y hará todo lo que pueda para protegerle contra tentativas de asesinato.

 

Se invitó a todos los grupos solidarios a hablar en el acto “Las mujeres y la revolución bolivariana”, celebrado en el Bolívar Hall. Sólo el grupo “Manos fuera de Venezuela” envió ponentes; Venezuela Solidarity Campaign hizo llegar sus disculpas.

 

El 12 de octubre, Día de la Resistencia Indígena, Selma James, fundadora y coordinadora de la Huelga Mundial de Mujeres, habló en el Bolívar Hall sobre “Nyerere y Chávez: nuevas pasiones y nuevas fuerzas”. La comparación de estos dos jefes de estado y sus movimientos fue de lo más esclarecedora. Las citas que leyó del presidente Nyerere sobre lo duro que trabajan las mujeres campesinas y sobre la aldea ujamaa fueron extraordinarias.

 

“La verdad es que en los pueblos las mujeres trabajan muy duramente. A veces trabajan 12 o 14 horas diarias. Incluso trabajan los domingos y días de fiesta. Las mujeres que viven en poblaciones rurales trabajan más duramente que nadie en Tanzania. Sin embargo los hombres que viven en el campo (y algunas mujeres de las ciudades) pasan la mitad de su vida ociosos.”

 

Esta fue su descripción de los intereses creados que se han interpuesto en el camino a la unidad de África.

“Antes de la independencia de Tanganika, yo había defendido que los países de África Oriental formaran una federación y luego alcanzaran la independencia en bloque. Había declarado públicamente que estaba dispuesto a retrasar la independencia de Tanganika para permitir que los tres países del continente obtuvieran su independencia juntos como estado federal. Lo sugerí porque albergaba el temor –después confirmado por los hechos– de que resultaría muy difícil unir nuestros países si dejábamos que se independizaran por separado. Una vez multiplicados los himnos nacionales, las banderas nacionales, los pasaportes nacionales, los puestos en las Naciones Unidas y el número de individuos con derecho a una salva de 21 fusiles como saludo, por no hablar del contingente de ministros y enviados, tendríamos todo un ejército de personas poderosas con intereses creados para mantener África balcanizada.”

 

Todas y todos sentimos que habíamos aprendido mucho y que finalmente Julius Nyerere estaba recibiendo reconocimiento por su extraordinario liderazgo. Algunos de los presentes habían conocido a su asistente de toda la vida y estaban encantados. Juanita y Gastón comentaron la presentación. Juanita dijo que la mayor parte de la gente venezolana está orgullosa de sus raíces africanas e indígenas. Habló de Guaicaipuro, el gran líder que dio nombre a su provincia, y que unió a las naciones indígenas contra los invasores españoles; cuando vio que la derrota era inevitable, prefirió matarse junto a su familia antes que ser conquistados.

 

Casi todos los encuentros comenzaron preestreno de “Viaje con la revolución”, el nuevo documental producido por la Huelga Mundial de Mujeres y dirigido por Finn Arden y Nina López; en ella se muestra a las parteras, amas de casa, activistas por los derechos gay y de personas con discapacidades, enfermeras, médicos, enseñantes y las personas que manejan las clínicas de salud y los comedores populares, los comités de tierras, los programas de educación y el Banco de Desarrollo de la Mujer, que están transformando Venezuela. La red a la que pertenecen Juanita y Gastón aparece de forma destacada en el documental. Todos los públicos, pero especialmente los de Londres y Dublín, lo aplaudieron con entusiasmo. Les pareció que plasmaba cómo es la revolución en la práctica.  Mucha gente está esperando para comprar copias del documental y que se proyecte ampliamente.

 

La película no se proyectó en Barcelona porque la versión en español aún no estaba disponible. En su lugar, presentamos el libro “Creando una economía solidaria: Nora Castañeda y el Banco de Desarrollo de la Mujer”, que publicamos en inglés y español este año. Belén Rojas, cónsul general de Venezuela en Barcelona, estaba particularmente complacida de encontrarse con Juanita y Gastón ya que trabaja  con cooperativas de viviendas que podrían beneficiarse de su experiencia en los comités de tierras.

 

En la recepción y proyección que ofreció David Morris, asesor del alcalde de Londres en materia de discapacidad, Gastón habló por muchos de nosotros cuando dijo que no creía que la gente del Reino Unido estuviera apática, sino que lo que hay es una “guerra silenciosa”. Dijo que muchas personas están furiosas y han optado por organizarse en grupos pequeños para evitar que les lideren los partidos políticos.

 

Juanita y Gastón se reunieron con la vicealcaldesa de Londres, Nicky Gavron y su asistente Miranda Grell, que mostraron gran interés por el Banco de Desarrollo de la Mujer. También hubo un encuentro con el diputado John McDonnell, que ha apoyado activamente la revolución y quiso saber cómo se organizan las comunidades, y con el diputado Adam Price, que nos preguntó por la situación de las mujeres. Los diputados Angus McNeil y Jeremy Corbyn se acercaron a saludarnos. Y hubo entrevistas con Belfast Women’s News, Big Issue Scotland, Morning Star, Scottish Socialist Voice y Colourful Radio.

 

Respecto al trabajo que realizamos en el Centro de Mujeres Crossroads, Juanita y Gastón se mostraron especialmente interesados en conocer a mujeres que solicitan asilo político y en asistir a reuniones del Grupo de Mujeres Africanas. Comentaron que esta experiencia les había hecho darse cuenta de lo que han conseguido en Venezuela. Lejos de padecer una caza de brujas, cuando Chávez ganó las elecciones todos los emigrantes ilegales tuvieron derecho a quedarse. Y durante el bombardeo israelí de Líbano, toda persona con familiares palestinos o libaneses pudo traerlos a Venezuela. También se reunieron con la organización Payday, la red de hombres integrada en la Huelga Mundial de Mujeres.

Juanita fue una seguidora de Hare Krishna durante muchos años. Posee un gran talento y sabiduría como curandera y cocinera vegetariana. Como le dijo su maestro: “La comunidad es tu templo.” Gastón también vivió en un templo durante algunos años, y juntos han llevado su amor y espiritualidad a su trabajo social.

 

Después de tres semanas de vivir y organizarnos con Juanita y Gastón, sin duda los extrañaremos muchísimo. Toda persona que les ha conocido se siente recargada de energía para continuar acercando la revolución de Venezuela a todos los demás lugares que llamamos “hogar”.

 

Nuestro agradecimiento a: Kristina Brandemo, Jenny Hautman, Nina López, Maggie Ronayne, Giorgio Riva, Didi Rossi y Sara Williams, que colaboraron en la coordinación de la gira en distintos países, y a todas aquellas personas que colaboraron traduciendo y aportando su tiempo y/o dinero a la gira.

 

Un agradecimiento muy especial a: Félix Plasencia, Encargado de negocios de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela, quien sugirió primero la utilización del Bolívar Hall para los actos, y presentó la charla de Selma James sobre “Nyerere y Chávez” el 12 de octubre. Nuestro más sincero agradecimiento también al Embajador Alfredo Toro Hardy, a la Agregada cultural Zuleiva Vivas, y su asistente personal Jaime Castro, que apoyaron estos eventos, y a Jessica Leeman y Diana Raby, que colaboraron como intérpretes.

Otros eventos se celebraron gracias a:

-- Carlo Dell’Olivo, Payday, Venecia

-- Carol-Anne Rushe, Estudios de la mujer, y el Sindicato de estudiantes, University College, Dublín

-- David Morris, Asesor principal del alcalde de Londres (en material de discapacidad)

-- Francisco Fernández, Cátedra de UNESCO y la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra, Barcelona

-- La Universidad nacional de Irlanda, Galway: Profesor John Waddell y Maggie Ronayne, Facultad de Arqueología;
Rod Stoneman, productor de “La revolución no será transmitida” y Director ejecutivo de la escuela de cine Huston Film School; y el Centro de Estudios de la Mujer.

-- Acción positiva por la vivienda, Glasgow

-- Salone dell´ Editoria di Pace, Venecia

-- Partido Socialista Escocés, Edimburgo y Glasgow

 

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Dos activistas de Venezuela de gira en Europa durante el mes de octubre

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