Convocatoria de la Huelga en años anteriores


De izquierda a derecha: mujeres de EE.UU., Guyana, Guyana, Irlanda, EE.UU. y Uganda en
el Piquete comunitario antiguerra frente al Parlamento británico, Londres 2004.

2000
La mayor parte del trabajo que hacen las mujeres no es ni asalariado, ni reconocido, ni valorado.

La Huelga se enfoca sobre la enorme contribución de las mujeres a cada sociedad y cada economía. Las mujeres hacemos que el mundo se mueva, y criamos y cuidamos a toda su población; pero la mayor parte del trabajo que hacemos no es ni asalariado, ni reconocido, ni valorado. Esta falta de reconocimiento económico y social, es una injusticia sexista fundamental que devalúa a las mujeres y todo lo que hacen las mujeres, y mantiene nuestros salarios entre el 25% y el 50% por debajo de los de los hombres. De hecho, aunque algunas mujeres están ahora en posiciones directivas muy bien pagadas, la brecha entre los salarios de las mujeres y los de los hombres está creciendo.

Por un milenio que valore el trabajo y la vida de todas las mujeres.

Las mujeres y las niñas necesitamos y merecemos que se reduzca nuestra cantidad de trabajo, y se reconozca económicamente nuestra enorme contribución. Menos trabajo, más tiempo, más recursos.  ¡Una huelga es la mejor manera de hacer visible la contribución, necesidades y demandas de las mujeres porque cuando las mujeres se paran, todo se para!  Las mujeres ya hemos hecho huelgas – desde Islandia en 1975, a década de Tiempo Libre para las Mujeres en 24 países (el 24 octubre de 1985-94), a Suiza en 1991, y México en 1999… esas acciones lograron mayor reconocimiento para todo el trabajo que hacemos las mujeres, con salario y sin salario, y mayor poder de negociación para nuestras demandas – desde la igualdad salarial, a los subsidios de bienestar, las medidas contra la violencia y a las guarderías.

No hacemos huelga para que unas pocas mujeres suban en la jerarquía de poder.

Hemos tenido bastante de poner nuestras esperanzas en mujeres que reclamaron nuestro apoyo para subir en la jerarquía económica y política con la promesa de que cuando consiguiesen posiciones de poder se ocuparían de nuestras necesidades. De hecho, las mujeres que han subido en la escala de poder demasiado a menudo han sido usadas contra nosotras, para disfrazar el intento de los gobiernos a sacrificar nuestras vidas en el altar del "mercado global". 

En Inglaterra, Irlanda del Norte, Escocia y Gales nos gobierna un partido que tiene 101 mujeres en el Parlamento. Ellas no nos defendieron cuando el gobierno les quitó el dinero a las madres solas. Cada vez somos más mujeres las que hacemos la doble jornada sin siquiera acercarnos a la igualdad salarial en los trabajos pagados; y se aprueban leyes que aumentan la vulnerabilidad de las víctimas de violación, especialmente para las mujeres que piden asilo político – solo una parlamentaria votó contra esto.  En todo el mundo la gente acusa a los gobiernos de que no representan a ninguna/o de nosotros contra la voracidad de las multinacionales – así  también acusamos a las mujeres de gobierno de que no representan a las mujeres.  Como movimiento estamos aprendiendo a no confundir las ambiciones personales de algunas con el camino de la liberación de todas y de la transformación total de la sociedad.

Tenemos que cambiar las prioridades del mundo.

Según se acerca el año 2000, cada vez más gente es consciente de que esta transformación es vital: el mundo no puede seguir así. Desde guerras, hambre y enfermedad a calentamiento de la tierra y otros desastres ecológicos, racismo y todo tipo de explotación – la alta tecnología no ha aumentado la felicidad y el bienestar para la gran mayoría de nosotras/os, y a menudo ha tenido consecuencias que aterrorizan, como lo han demostrado las protestas en contra del comercio de armas y la producción de alimentos manipulados genéticamente, NAFTA y la Organización Mundial del Comercio.

2001

Las demandas de la Huelga son el marco para ayudarte a expresar tus necesidades de acuerdo a tu situación.  Pero esperamos que, sea lo que destaques o añadas, difundirás TODAS las demandas porque hablan a nombre de las necesidades de las mujeres en todo el mundo y unifican a todas las que participamos en la Huelga, dándole poder internacional a cada acción local. 

El folleto de la Huelga fue realizado en 25 idiomas, un logro fantástico que fue posible gracias a ayuda de todas partes.  Necesitamos urgentemente traducciones del nuevo folleto.  Si pueden ayudarnos, por favor contacten con la dirección de Londres.

Es especialmente difícil difundir información en las áreas rurales. Pero si las mujeres de los pueblos y del interior envían sus noticias, las mujeres de las grandes ciudades (incluso en otros países) pueden hacerlas circular vía e-mail o fax.  De esta forma las que vivimos en las grandes ciudades podemos ayudar a las que vivimos en el interior y tenemos pocos recursos o acceso a los medios de comunicación.

2002

Nosotras las mujeres somos las primeras cuidadoras del mundo, dando a luz nuevas vidas y cuidando y protegiendo no solo la vida humana sino también la del planeta.  No es sorprendente que siempre hayamos sido las activistas invisibles creando movimientos en contra de la guerra e injusticia. 

La Huelga Mundial de Mujeres, un movimiento de base contra la globalización de la masacre y la explotación, es una extensión del trabajo de cuidar que hacemos.  En algunos países hemos mantenido una protesta semanal desde que empezó la "nueva guerra de los EE.UU."  Como cuidadoras estamos señalando al movimiento la dirección que puede acabar con el genocidio:

Exigimos el fin del grosero gasto militar.  Estos inmensos recursos deben ser puestos en cuidar, alimentar, curar, aprender y educar.  Ese es el camino para acabar con la guerra y con la glorificación del duro militarismo machista, que incluso algunas mujeres están siguiendo ahora como la vía de la "igualdad".  Es un desastre que solo la mitad de la raza humana sea entrenada para cuidar y la otra mitad para creer que tiene 'cosas más importantes que hacer'.  En lugar de eso, todas y todos nosotros, mujeres y hombres, debemos hacer central el cuidado de las personas.

¿Puede alguien negar que la producción deba estar al servicio de cuidar y no de matar y de los beneficios de las empresas?  Sin embargo se gastan $800 billones en armas cada año - y se ha comprometido más dinero para bombardear países como Afganistán donde la gente se muere de hambre y para perseguir y encarcelar a cualquier persona, en cualquier sitio, que se atreva a oponerse.  El movimiento antiglobalización, antiguerra, al que las mujeres estamos dedicando tanto trabajo y energía, está empezando a reconocer que ‘Invertir en Cuidar, no en Matar’, es una perspectiva para ganar.

Por esto la demanda central de la Huelga Mundial de Mujeres es Que se pague todo el trabajo de cuidar de la gente- en salarios, pensiones, tierra y otros recursos.  ¿Que es más valioso que criar niñas/os y cuidar de los demás?  Que se invierta en la vida y el bienestar, no en presupuestos militares  y prisiones.

Esta demanda establece el derecho de las mujeres -- aunque hacemos el trabajo básico en cada sociedad, nuestra contribución no se cuenta.  Las otras demandas son sobre necesidades específicas, y muestran las formas en que esta primera demanda básica cambiaría el mundo.

Una huelga es el arma más fuerte que tienen las y los trabajadores, y las mujeres, que hacemos 2/3 del trabajo del mundo, somos las que más trabajamos.  Cuando paramos, afectamos todo. Veras en nuestra página Internet (o en el informe incluido por carta para quienes no tienen acceso al Internet) que mujeres y niñas/os en más que 60 piases hicieron que las primeras dos huelgas fueran un éxito tomándose por lo menos algún tiempo libre en su trabajo remunerado y no remunerado.

Mujeres en Uganda caminaron tres días sin comida para manifestarse y celebrar con otras mujeres del mundo.  En India 5000 mujeres anduvieron desde sus pueblos a la capital del estado.  En la capital del Perú, trabajadoras domesticas juntaron organizaciones de base y sindicatos rurales e industriales, mientras mujeres indígenas se reunían en los Andes.  Amas de casa en Argentina formaron una multisectorial de organizaciones de mujeres y manifestaron juntas.  En España miles de mujeres se juntaron en las plazas centrales de Barcelona, Zaragoza y otras ciudades y pueblos, y un sindicato nacional convocó una huelga de dos horas.  En Guyana mujeres de descendencia Africana, India y Amerindia mantuvieron una vigilia contra el asesinato de mujeres y jóvenes.  Mujeres Irlandesas hicieron piquetes en la oficina de impuestos por el dinero que se les debe a las mujeres.  En Inglaterra mujeres marcharon hacia el parlamento.  Algunas mujeres de EE.UU. lanzaron una Petición Internacional de Igualdad Salarial y otras se manifestaron con el Sindicato de Ayudas Familiares y de Justicia para la Gente que Limpia.

2003

Cuantas más mujeres nos unamos para romper las divisiones de raza, etnia, nación, religión, lengua –que nos dividen para despojarnos – más visibles se hacen las necesidades de las mujeres de base, y más fuerte se oyen nuestras reivindicaciones en contra de la guerra y del comercio de armas que absorben nuestros recursos.

Más de la mitad de los presupuestos mundiales militares son de EEUU. Y es este poder militar que impone la supremacía económica de EEUU. EEUU impone el petróleo – el mayor contaminante – como la principal fuente de energía. Con sus aliados europeos e israelíes, EEUU promueve y vende armas a gobiernos en todo el mundo para que hagan la guerra entre ellos y para que defiendan su poder contra nosotras/os. Así es que por ejemplo, el 75% del presupuesto de Uganda y Pakistán lo devoran los gastos militares.

En los últimos meses, la demanda clave para la devolución de los presupuestos militares ha ido extendiéndose, la están repitiendo todo tipo de personas en el Tercer Mundo y en los países industrializados. Se han puesto de acuerdo en que incluso la amenaza de una guerra es un ataque a cualquier vida de este planeta: desde madres pidiendo acceso a agua potable, comida y bienestar, hasta veteranos que como millones de otras personas están en absoluta necesidad de cuidado de la salud, hasta las y los trabajadores asalariados que se ven obligados a dejar su puesto de trabajo sin medios para sobrevivir o que luchan contra bajos salarios y jornadas larguísimas, hasta personas con discapacidades y pensionistas privadas de una pensión digna, hasta niñas/os a quienes se les ha negado la educación elemental o estudiantes a quienes se les han denegado becas, hasta personas “sin techo”... Todas ellas apuntan a los 900.000 millones de dólares que se gastan en el mundo en armas de destrucción masiva y piden: ¿PORQUÉ LO MILITAR TIENE QUE SER LO PRIORITARIO POR LO CUAL CADA UNA DE NOSOTRAS SUFRIMOS PRIVACIONES?

Se trata de una nueva protesta holística, en contra no solamente de la guerra sino también de la disminución de las riquezas y recursos colectivos por culpa de la guerra. La prioridad mundial consensuada es reclamar los presupuestos militares. Con este objetivo, mujeres y hombres están ideando nuevas formas de organizarse, sobre la base de que cualquier sector debe ser tenido en cuenta por los otros sectores, rechazando la ambición y los partidos políticos cuyas prioridades son su propio poder. Aunque los hombres sean los más prominentes, las mujeres siempre somos la columna vertebral del activismo antiguerra.

Nuestra red de luchas es cada vez más fuerte y se está extendiendo cada vez más, conectándonos con lo que las mujeres están haciendo en todo el mundo. En Nigeria las mujeres se unieron a través de afiliaciones étnicas y ocuparon las oficinas de la petrolífera Shell, que había explotado, corrompido, contaminado, matado y mutilado para su beneficio. Pidieron algunos de estos abundantes beneficios para alimentos, escuelas, atención sanitaria –para el cuidado de las personas. Estas luchas para la supervivencia y el cambio son puntos de referencia para el resto de nosotras, permitiéndonos ver nuestro propio sufrimiento en las experiencias de otras personas, pero al mismo tiempo encontrar nuestro poder en las victorias de otras.

Para ganar independencia, a veces hemos tenido que “demostrar nuestro valor”: suprimir nuestras necesidades, adoptar valores machos, trabajar más duro que los hombres, quitarle importancia a nuestro trabajo sin salario de cuidar de los demás, dedicar menos tiempo a nuestras hijas/os y familias, e incluso despreciar a nuestras madres (mientras las profesionales nos desprecian a nosotras). Con la Huelga Mundial de Mujeres llevamos la prioridad de las mujeres QUE SE INVIERTA EN CUIDAR, NO EN MATAR, a cada iniciativa de cambio.

Hacer huelga para reclamar los presupuestos militares mundiales para el cuidado de las personas y del planeta es una estrategia que solo podría haber salido de las mujeres cuidadoras, pero como el mismo cuidado, es básico y fundamental para la supervivencia de todas y todos: así, la riqueza social se invertiría en cuidar, no en matar; así, la vida y el cuidado de ella volverían a ser la prioridad de la sociedad, y el trabajo que las mujeres realizan para proteger la vida sería finalmente reconocido como un trabajo básico para la sociedad, a compartir por todos; y así, pararíamos el petróleo para la guerra y la guerra por el petróleo que provoca guerras contra nos hace guerra cada día.

2004

La Huelga proviene de una larga historia de base, que se inicia en el 1952 con el librito El puesto de la mujer, y continúa en el 1972 con El Poder de la mujer y la subversión social, que ahora es un clásico, y en el 1973 con Sexo, Raza y Clase. Estas tres publicaciones exponen que el trabajo asalariado que realizamos las mujeres es un segundo trabajo, y que el trabajo que realizamos sin salario en el hogar y en la comunidad, produciendo a todas y todos los trabajadores del mundo, así como nuestra lucha para cambiar el mundo, son invisibles pero fundamentales.

Desde entonces, nos hemos movilizado por el reconocimiento y el salario para todo el trabajo sin sueldo que hacemos las mujeres, y por la igualdad salarial: estos son palancas unidas con las cuales combatir la pobreza, la explotación y todo tipo de discriminación.  Según la ONU las mujeres realizamos 2/3 del trabajo del mundo: desde el amamantamiento y la cría de nuestras hijas e hijos, al cuidado de las y los enfermos, mayores y discapacitados, al cultivo, la preparación y cocina de alimentos para familias, comunidades y continentes (el 80% de los alimentos consumidos en África han sido cultivados por mujeres), al voluntariado y el trabajo en la economía informal como cocineras, costureras, vendedoras ambulantes, trabajadoras sexuales, así como en la economía formal.  Aquí otra vez mas, el trabajo de las mujeres es a menudo el cuidado de las personas – en hospitales y en escuelas, como trabajadoras del hogar, cuidadoras de niñas y niños, asistentes personales . . . –o en maquiladoras.  Los hombres que realizan trabajos comparables a estos también cobran sueldos bajos, pero las mujeres cobramos los sueldos más bajos, y por encima nos toca el acoso sexual y racista.
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En el 1995, en Beijing, la Red Internacional Las Mujeres Cuentan a la cual coordinamos, con el apoyo de mas de 1500 organizaciones, logramos una decisión importante de la ONU: la inclusión de cuanto tiempo empeñamos en el curso de nuestras vidas en la realización de trabajo sin sueldo y de cuanto valor producimos con este trabajo.  Trinidad & Tobago, y España han pasado leyes al respecto; otros países llevan a cabo investigaciones del uso del tiempo y cada vez mas se considera el trabajo no asalariado en las decisiones jurídicas y las políticas gubernamentales. 
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En Venezuela trabajamos con mujeres que están creando una economía solidaria, y que han logrado el Articulo 88 de la constitución que reconoce al trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social, y que le da derecho a las amas de casa a la seguridad social.  La Huelga difunde estos logros importantes, y apoya el proceso revolucionario del cual las mujeres son las participantes mas activas.

También exigimos que se reconozca el aporte de aquellos hombres cuyas actividades apoyan nuestra lucha porque están de acuerdo con nosotras que la prioridad de todos los trabajadores y toda la humanidad es: QUE SE INVIERTA EN CUIDAR NO EN MATAR.  No solo los hombres nos deben su supervivencia cotidiana – desde el amamantamiento hasta la comida de cada día, la ropa lavada y planchada, el apoyo afectivo – sino que también dependen de que las mujeres le demos prioridad a la supervivencia para oponerse a los valores del Mercado, valores que amenazan con acabar con el mundo.  La pagina Internet www.refusingtokill.net [negándose a matar] de Payday, una red de hombres, es un aporte importante a nuestro movimiento antiguerra y al reconocimiento que se merecen las y los que arriesgan su vida y libertad en defensa de la vida y la libertad de todas y todos.

Se nos dice a menudo que no hay victoria sin unidad, pero poco se dice sobre como lograr esa unidad (con la excepción de los partidos políticos que nos quieren liderar).  Utilizamos a la Huelga como un marco para la unidad – entre distintos sectores de mujeres, entre mujeres y hombres, dentro de un país y entre distintos países – porque se fundamenta en que cada sector acepte y enriquezca la lucha independiente de cada otro.  La Huelga no esta afiliada a ningún partido político, ni es separatista.  Tiene ambición para el movimiento pero se opone a la ambición personal que socava el rendimiento de cuentas mutual.

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