Violación, hambre y falta de vivienda

El Guardian, 1 de noviembre 2003

Semret Fesshaye: Hemos venido aquí a solicitar asilo, pero nos hemos convertido en no-personas

Soy de Eritrea y solicito asilo. Fui detenida en mi país porque soy una testigo de Jehová, una religión cuya práctica no se acepta en mi país.  En la cárcel me violaron y me pegaron tan fuerte que todavía tengo problemas al caminar.  Me marché a Inglaterra cuando me soltaron solamente por una razón – pensé que aquí estaría a salvo.

Pero para mí y para miles de otros solicitantes de asilo, Inglaterra ya no es un lugar seguro.  El Ministro del Interior ha anunciado que está haciendo las normas más estrictas sobre quién puede pedir asilo.  El apartado 55 de la Ley de Nacionalidad, Inmigración y Asilo del 2002 rechaza proporcionar apoyo para una solicitante de asilo si el Ministro no está satisfecho con que la solicitud de asilo se hiciera tan pronto como fuere razonadamente practicable después de la llegada del solicitante a Inglaterra.

Las/os solicitantes de asilo que vengan aquí con pasaportes falsos serán penalizados.  Para esas/os de nosotras/os que hemos escapado a la persecución en nuestros países es casi imposible dejar el país con tu propio pasaporte.  Los oficiales de nuestros países no van a sellar nuestros pasaportes sabiendo que en el oeste hablaremos de los abusos a los derechos humanos a los cuales nos han sometido. Cuando el gobierno británico mantiene tratos amistosos con nuestros gobiernos, no dice nada sobre la persecución. Es casi imposible llegar a Europa del oeste sin pagar a un agente para que nos acomode aquí y nos dé los papeles falsos para viajar. Los agentes están todo el rato encima nuestra en el aeropuerto Británico y nos aconsejan que no digamos nada. No es fácil desobedecerles y decir que estamos aquí para solicitar asilo.  Conozco gente que ha solicitado asilo el día en el que llegaron al Reino Unido y se les dijo que lo habían dejado para demasiado tarde y por tanto no tenían derecho a ningún apoyo.

No hay duda de que la política del Secretario del Interior reducirá las cifras de solicitantes de asilo drásticamente.  Podrá presumir a aquellas secciones de los medios de comunicación, que nos pintan como parásitos, de que está librando al Reino unido  de una terrible desgracia.  No volveremos a existir sobre papel.  Nuestro humilde estatus como solicitantes de asilo será reemplazado por otro incluso más humilde de ‘no-personas’.  No tendremos derecho a un techo sobre nuestras cabezas, ni acceso a colegios para nuestros hijos, ni asesoramiento legal ni ninguna oportunidad para ver al médico cuando estamos enfermos.

El Ministro de Interior quiere demostrar que “es duro”.  Si mostrara compasión perdería sus votos.  Pero lo que él no ha mencionado es que aunque muchos de nosotros dejaremos de existir oficialmente, aún así vendremos aquí porque en nuestros países nuestras vidas corren peligro.  En Eritrea yo era profesora de enfermería.  Me encantaría hacer ese trabajo aquí. Sería feliz con hacer un trabajo que me diera para vivir. No quiero ser un peso para el estado, quiero aportar a la sociedad británica.  Pero no me dejan que trabaje.

Cuando llegué por primera vez, mi solicitud de asilo fue rechazada y me vi forzada a dormir a la intemperie.  A veces dormía en  la estación de ferrocarril, a veces en los autobuses nocturnos. Tenía mucho miedo de ser atacada.  Conozco al menos una mujer que fue violada por un hombre que le ofreció ayuda cuando ella no tenía casa.  Ahora el gobierno ha acordado tramitar mi solicitud de asilo y me han dado temporalmente una habitación pequeña en Londres.  Pero muchas solicitantes de asilo todavía están por las calles, incluyendo mujeres embarazadas.  He visto a gente ponerse enferma por dormir a la intemperie y por no tener de comer.  Algunas veces hasta cinco mujeres duermen en el suelo de mi pequeña habitación porque yo se lo duro que es dormir a la intemperie y no tener absolutamente nada.

Tradicionalmente, las solicitantes de asilo han permanecido en silencio en este país por miedo a ser deportadas.  Hemos dejado que otros hablen por nosotras, pero ya que la situación en la que nos encontramos es tan desastrosa, nos hemos visto forzadas a hablar por nosotras mismas.  Las mujeres de Eritrea y de otros países africanos han formado la Asociación de Mujeres de Eritrea para apoyarse unas a las otras.  Otras solicitantes de asilo también están formando organizaciones de apoyo.

Aunque ellas aspiran a tener vidas normales y legales, al ser consideradas no-gente, algunas solicitantes de asilo piensan que no tienen otra elección mas que robar para sobrevivir.  Es imposible para los funcionarios del gobierno mantener precedentes de la gente que no tienen una dirección. ¿Prefiere el Ministerio del Interior que nos convirtamos en las desprotegidas de la sociedad británica? Las que no son ni vistas, ni oídas y que trabajan para jefes sin escrúpulos en trabajos que los ingleses no quieren hacer y que ni pagan el sueldo mínimo.  Somos una fuente barata y no regulada de mano de obra que puede estimular la economía.

El gobierno ha hecho un enorme esfuerzo en intemperie.  Pero ahora una nueva ola de no-gente buscará cobijo en las entradas y bajo las escaleras en el centro de Londres.

En Eritrea, yo no sabía si me matarían con un cuchillo o con una bala. Si esta política sigue, algunas de nosotras quienes esperábamos encontrar un remanso de paz en Gran Bretaña, corremos el riesgo de morir de frío y de hambre.

 

Semret Fesshaye era una profesora de enfermería en Asmara, Eritrea y lleva 10  meses en Gran Bretaña. Es una socia fundadora de la Asociación de Mujeres Eritreas centre@crossroadswomen.net.

Este párrafo no salió en la versión publicada:
El Grupo de Mujeres Eritreas se reúne en el Centro de Mujeres Crossroads donde todas venimos a buscar ayuda porque no podemos obtenerla en ningún otro sitio.  Ya el Refugee Council (Junta de Refugiados) nos ha rechazado vivienda, y en julio protestamos fuera de sus oficinas para decirle a la gente lo que sufrimos.  Así es como hemos conocido a mujeres de muchos países diferentes como de Camerún, Las Islas Comoro, El Congo, Etiopía y Uganda quienes están pasando por una situación parecida.  Empezaron a venir a nuestras reuniones y fueron bien recibidas.  Colaboramos a la formación de Coalición Crossroads por la Justicia para las solicitantes de asilo.  Otras solicitantes de asilo también están formando organizaciones de apoyo mutuo.


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