5 de Marzo 2004

Estimadas hermanas y compañeras,

La Huelga Mundial de Mujeres esta trabajando con nuestras hermanas de Venezuela, apoyando su revolución que es la revolución de todas y todos los que luchamos por un mundo que valore la vida y el trabajo de cada una y cada uno.  Uno de los logros más importantes de la revolución es el Articulo 88 de la Constitución por el cual han luchado mujeres en todo el mundo durante muchos años. 

Articulo 88 dice:

“El Estado garantizara la igualdad y equidad de hombres y mujeres en el ejercicio del derecho al trabajo. El Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social. Las amas de casa tienen derecho a la seguridad social de conformidad con la ley.”

La revolución esta bajo constantes amenazas por parte de la elite racista venezolana y del gobierno de EEUU.  Juntos organizaron el golpe de abril 2002 y el paro de los ejecutivos de la industria petrolera en enero 2003 -ambos derrotados por el levantamiento popular y antes que todo por las mujeres de los barrios más pobres que movilizaron a toda la comunidad.  Estas fuerzas subversivas, con la excusa de solicitar un referendo para derrocar al Presidente Chávez, se están manifestando violentamente contra el Consejo Nacional Electoral que ha cuestionando como potencialmente fraudulentas a 876.017 firmas, y amenazan con una intervención de EEUU.

Frente a la tragedia de la invasión de EEUU a Haití y el secuestro del Presidente electo Jean Bertrand Aristide y su esposa Mildred, que permanecen incomunicados, denunciamos este atropello a la soberanía del pueblo de Haití que recién celebró 200 años de independencia como la primera republica negra de las Americas y del Caribe.

Así mismo condenamos cualquier intento de intervención extranjera en Venezuela.  Para contrarrestar toda acción destinada a frenar la revolución, y además de organizar eventos en varios países, nos hemos dirigido a la Asamblea Nacional de Venezuela que dentro de poco discutirá la realización del Articulo 88, proponiéndole una realización total y cabal de ese articulo. Al defender y profundizar los logros de la revolución, defendemos su avance y las mujeres de las cuales depende su éxito y su defensa. 

Y también avanzamos el movimiento de mujeres en todo el mundo que sigue luchando por que cada país apruebe su propio Articulo 88.

Por favor, lean la carta, firmen sus propuestas y regrésenlas a nuestro correo electrónico.

Poder a las mujeres que paran el mundo para cambiarlo.

Huelga Mundial de Mujeres
womenstrike8m@server101.com

Ciudadano Francisco Ameliach
Presidente de la Asamblea Nacional
República Bolivariana de Venezuela

8 de Marzo 2004

Antes que todo, felicitaciones por los grandes avances que representa la Constitución de 1999 para las mujeres y por lo tanto para las comunidades, no solamente de Venezuela sino del mundo entero. Estamos conscientes, además, que desde que se aprobaron los Decretos Leyes Habilitantes, ha habido y hay atentados por parte de la elite venezolana, respaldada por el gobierno de EEUU, cuyos objetivos son la subversión de la voluntad del pueblo plasmada en la Constitución.

Por ello sentimos que es urgente para todas y todos que todos los principios revolucionarios de esta extraordinaria Constitución sean plasmados, de forma legislativa, lo antes posible.

En este sentido, anotamos que Articulo 88 es un logro de y para las mujeres de Venezuela y del mundo.

Con esto en mente, y con todo respeto, presentamos nuestras preocupaciones y propuestas a propósito de la concreción del Articulo 88 que, entendemos será debatido dentro de poco en la Asamblea Nacional, en el marco de la Ley de Seguridad Social, en especial del subsistema referido a las Pensiones.

El Articulo 88 dice: 

“El Estado garantizara la igualdad y equidad de hombres y mujeres en el ejercicio del derecho al trabajo. El Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social. Las amas de casa tienen derecho a la seguridad social de conformidad con la ley.”

Esta es la primera Constitución del mundo que reconoce que las mujeres son trabajadoras, no remuneradas, en el hogar, que producen riqueza económica y social, y que, por tanto, se merecen una compensación. Hace décadas que las mujeres en muchos países del mundo están luchando por esto.

En su reciente gira por seis ciudades estadounidenses,* Nora Castañeda, designada por el Presidente Hugo Chávez, según la solicitud del movimiento de mujeres de Venezuela, para que implementara el Banco de Desarrollo de la Mujer (Banmujer), habló detenidamente del Articulo 88. Explicó que la seguridad social, según se define en el Articulo 86, incluye el derecho a la pensión de vejez, salud integral, vivienda digna, seguridad alimentaria, educación de calidad, capacitación para el trabajo y para la vida. Recibió muchos aplausos al mencionar todo esto.  


Nora Castañeda en Nueva York
Durante muchos años, hemos sido muchas las que dijimos que todas las mujeres somos amas de casa porque todas realizamos el trabajo del hogar --el trabajo de cuidado. A las de nosotras que salimos a la calle para realizar un segundo o triple trabajo también nos toca amamantar y cuidar de nuestras / os hijas / os, ocuparnos de las y los enfermos, ancianas / os, discapacitadas / os (aun cuando nosotras mismas tenemos discapacidades); cultivar y cocinar la comida que alimenta a las familias y los continentes (las mujeres cultivan el 80% de los alimentos consumidos en África y en el Caribe, mas del 60% en Asia, y en América Latina las madres solas trabajan de 14 a 18 horas diarias para proveer al 100% el ingreso y el cuidado de sus familias.)  

Durante muchos años, hemos sido muchas las que dijimos que todas las mujeres somos amas de casa porque todas realizamos el trabajo del hogar --el trabajo de cuidado. A las de nosotras que salimos a la calle para realizar un segundo o triple trabajo también nos toca amamantar y cuidar de nuestras / os hijas / os, ocuparnos de las y los enfermos, ancianas / os, discapacitadas / os (aun cuando nosotras mismas tenemos discapacidades); cultivar y cocinar la comida que alimenta a las familias y los continentes (las mujeres cultivan el 80% de los alimentos consumidos en África y en el Caribe, mas del 60% en Asia, y en América Latina las madres solas trabajan de 14 a 18 horas diarias para proveer al 100% el ingreso y el cuidado de sus familias.)

Además, hacemos el trabajo de voluntariado y de lucha para proteger y mejorar la salud, educación, y otros derechos humanos de la comunidad. Y trabajamos en la denominada economía informal y en la economía sumergida, como personal de limpieza, costureras, vendedoras ambulantes, trabajadoras sexuales. Nuestro trabajo en la economía formal a menudo también es trabajo de cuidado: en hospitales y escuelas, como cuidadoras de niñ@s, asistentes personales --trabajos donde nos enfrentamos a la discriminación salarial (sueldos y condiciones aun peores que las de los hombres que realizan un trabajo mal pagado igual o comparable) y al acoso racial y sexual. Hasta en los trabajos no tradicionales, los empleadores nos asignan tareas de cuidado. Hacemos todo eso descuidando nuestra necesidad propia al descanso y la recreación, y sin ni siquiera parar cuando nos enfermamos.

Desde el año 1952, algunas nos pronunciamos para que se le dé visibilidad a la contribución sin sueldo de las mujeres. El trabajo no remunerado entró al orden del día internacional en 1975, en la Conferencia que abrió la Década de la Mujer de la ONU, en Ciudad de México. La segunda conferencia, en 1980, en Copenhague, Dinamarca, añadió a su legitimidad con el dato (a nuestro parecer conservador) de que las mujeres realizan los dos tercios del  trabajo del mundo y sin embargo reciben solo el 5% de sus riquezas. En 1985, en la ultima conferencia de la Década de la Mujer, en Nairobi, Kenya, logramos el Párrafo 120 que declara que el trabajo realizado por las mujeres en el hogar, el campo y la comunidad debe ser incluido en las cuentas nacionales. Por fin, en Beijing, 1995, la Red Internacional Las Mujeres Cuentan (coordinada por la Campaña por el Salario para el Trabajo del Hogar) con el apoyo de mas de 2.000 organizaciones de todo el mundo, logró la decisión que se incluyera en las cuentas nacionales una medida del tiempo de su vida que las mujeres se pasan haciendo trabajo sin sueldo, y de cuanto valor crea ese trabajo.

Trinidad & Tobago y España han pasado leyes habilitantes; y cada vez mas se considera el trabajo no asalariado en los fallos jurídicos y las políticas gubernamentales.

Fue necesaria una revolución para que este reconocimiento social y económico, por el cual luchó el movimiento internacional de mujeres, sea plasmado en una Constitución Nacional.  Como lo explica la Sra. Castañeda: "Nos invitaron a presentar propuestas y las presentamos. El movimiento de mujeres y el movimiento indígena estuvimos en piquetes, todos los días, frente a la Asamblea Constituyente durante cuatro meses, y logramos lo que queríamos. Las y los constituyentistas reconocieron la importancia histórica de nuestra lucha."

Somos conscientes de que han sido aprobadas muchas leyes y medidas que fortalecen el antisexismo, antirracismo y la lucha contra todo otro tipo de discriminación.  Por ejemplo:

1. Articulo 14 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrícola (cuyo objetivo es la seguridad y soberanía alimentarìa, de modo que la población este bien alimentada y se libere, de una vez por todas, de la dependencia colonial que le obliga a importar el 65% de sus alimentos básicos; le da prioridad a las  jefas de hogar en la distribución de la tierra, y les garantiza a las mujeres embarazadas, un subsidio de alimentación durante y después del parto.

2. Banmujer, "el banco diferente", que (junto al Instituto de Tierras, el Banco del Pueblo Soberano y el Fondo de Desarrollo Microfinanciero, apoya con micro créditos a tasas de interés muy bajas, capacitación, acompañamiento, seguimiento, apoyo técnico y talleres de salud integral a aquellas mujeres que forman cooperativas y otras unidades económicas asociativas para superar la pobreza.

Articulo 88 -- el eje de la economía solidaria  


El Artículo 88 en los paquetes de leche subsidiada por el gobierno.
Nos queda claro que las mujeres de base en Venezuela nos están mostrando el camino a recorrer por todas y todos. Sabemos que las mujeres de los barrios en condiciones de pobreza fueron las que movilizaron a la comunidad contra el golpe de abril 2002 logrando el retorno de su presidente y su Constitución, y otra vez en diciembre-enero 2002-2003, cuando derrotaron al golpe petrolero que amenazó con matar de hambre al país. Las mujeres de Venezuela defienden su Constitución para defender a sus seres queridos. Así se lo dijo una madre que arriesgo su vida manifestándose contra el golpe, al marido que no la quería dejar salir: "No ves que es por mis hij@s que estoy yendo!"  

Al trabajar para la creación de "una economía solidaria, una economía al servicio de los seres humanos y no los seres humanos al servicio de la economía", el proceso bolivariano esta realizando lo que nosotras como movimiento internacional venimos exigiéndoles a todos los gobiernos. Como lo dijo la Sra. Castañeda, que también es economista: "Si más del 65 % de las personas viven en condiciones de pobreza y las mujeres son el 70% de los pobres, superar la pobreza de las mujeres es la cuestión central de la economía." Esta verdad es aun más cierta en Venezuela donde se estima que las mujeres son jefas del 60% de los hogares en condiciones de pobreza.

El trabajo que realizan las mujeres para la supervivencia es invisible porque la supervivencia de la gente del pueblo nunca ha sido una prioridad para el capitalismo --siempre pudo conseguir otra gente en otro lugar que reemplazara a las personas que había exterminado. Nos lo enseña el genocidio de los pueblos indígenas y la embestida de la esclavitud. Pero la supervivencia, y por lo tanto la eliminación de la pobreza, sí son nuestra prioridad.

Ciudadano Presidente de la Asamblea Nacional, el Presidente Chávez ha dicho en varias ocasiones que: "El mercado no  puede ordenar las cosas del mundo porque el mercado amenaza con acabar con el mundo." Para que el mercado no ordene las cosas del mundo, hay que valorar de verdad nuestra supervivencia (y no a las ganancias de los capitalistas), y por lo tanto hay que valorar de verdad el trabajo de cuidado sin el cual no podríamos sobrevivir.

Aunque el Articulo 88 es uno de 350 artículos, es como lo declaró la Sra. Castañeda "el articulo más revolucionario" porque valora el trabajo de supervivencia de las mujeres. Y este trabajo el eje de toda economía, una realidad que el capitalismo ha logrado ocultar. Además, al reconocer el trabajo de cuidado sin sueldo que realizan las mujeres, la Constitución empezaría a valorar la mayoría del trabajo del mundo --de las mujeres y de los hombres-- que, por ser trabajo que está fuera del mercado no ha sido valorado y a menudo es invisible.

Al lograr el reconocimiento del derecho a la seguridad social de las amas de casa como trabajadoras del hogar no remuneradas productoras de bienestar social, logramos para las que salimos a la calle a trabajar, una palanca para negociar mejores salarios y condiciones desde una posición de poder. Y también logramos empoderarnos para rechazar la violencia interfamiliar e insistir que nuestras parejas respeten el trabajo de cuidado y que ellos mismos se interesen en hacerlo.

Preocupaciones y propuestas para el Articulo 88

Es importante que en las leyes que concreten el desarrollo del Artículo 88 de la Constitución, se considere a las amas de casa como trabajadoras que reciben una seguridad social a la que tienen derecho por su trabajo y no por otra razón.

Es importante señalar que las amas de casa, para tales fines, no deberían, ser consideradas, como en otros países, como "personas en situación de alto riesgo" y por tanto con necesidades de protección y como parte de una categoría que, conservadoramente, justifique su seguridad social. Trabajadoras sí, indigentes no.

Otorgarle el derecho a la seguridad social a una mujer como reconocimiento de sus circunstancias y no del aporte imprescindible de las mujeres seria contrario a los intereses estratégicos de las mujeres de todo mundo que tanto han luchado para lograr el Articulo 88. Esto seria contrario al objetivo constitucional que reconoce la deuda de la sociedad hacia las mujeres y la creación de una economía que le da prioridad a la supervivencia humana por encima de las ganancias.

Seria una tragedia para las mujeres que, además de atender a sus cotidianos trabajos de cuidado, trabajan con mas fuerza que todos por adelantar y defender el proceso bolivariano y su Constitución de los golpes y las conspiraciones, y representan la mayoría de participantes en organizaciones comunitarias, cooperativas, programas de alfabetización, salud y tierra, si se les hiciera la indignidad de considerarlas "indigentes" y no trabajadoras! Las mujeres venezolanas nos han dicho que son fuertes y pueden superar cualquier obstáculo porque han tenido que ser "madres y padres" de sus hij@s. No aceptarán que después de todo ese trabajo agotador y desgarrador, se las relegue a la invisibilidad otra vez más. Ninguna de nosotras puede permitir eso.

Los acontecimientos de los últimos tres años han demostrado que el proceso revolucionario depende de la rápida y decisiva acción de las mujeres de base. Nada puede fortalecer más la resolución de las mujeres a defender este proceso que el reconocimiento de todo su trabajo de cuidado. Nada puede demostrarle más al mundo que esta Constitución y por lo tanto este  proceso son un avance único, que la realización total y cabal del Articulo 88 por la Asamblea Nacional a través de nuevas leyes.

Estamos conscientes que posiblemente la economía venezolana no pueda permitirse --por ahora-- la compensación de todas las mujeres, pero eso no quiere decir que la ley no pueda declarar que la mujer ama de casa es una trabajadora cuyo aporte a la sociedad y la economía es valioso y vital, y al mismo tiempo compensar a aquellas cuyas necesidades financieras tiene mayor urgencia. Quizás se pueda considerar también pagarle algo, aunque sea poco, a cada mujer cuando llega a ser madre por primera vez, como reconocimiento inequívoco de que TODA MADRE ES MADRE TRABAJADORA.

Agradeciéndole su atención y consideración.

Poder a las mujeres y por lo tanto a la revolución bolivariana.

Huelga Mundial de Mujeres

La Huelga Mundial de Mujeres fue invitada por el Instituto de la Mujer de Venezuela al primer Encuentro de Solidaridad Internacional en julio 2002, y en el 2003 al primer aniversario de la derrota del golpe. Desde entonces hemos: formado Círculos Bolivarianos en varios países; producido un video documental y otra información que difunde y defiende los logros y la dirección de las mujeres en el proceso bolivariano; organizado una gira de charlas en EEUU para Nora Castañeda, Presidenta del Banco de Desarrollo de la Mujer, en enero-febrero 2004, para contrarrestar la desinformación de los medios con relación al proceso bolivariano. La gira levanto mas de US$90.000 para los proyectos de mujeres de base, revirtiendo aunque de modo simbólico el flujo de fondos (mas de $2.5 trillones en los últimos 20 años) desde América latina hacia EEUU y Europa.

* San Francisco, Los Ángeles, Chicago, Washington, Filadelfia y Nueva York

Por la realización total y cabal del Articulo 88 de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela

Las mujeres que en todo el mundo luchamos desde hace décadas por el reconocimiento del trabajo que realizan las mujeres en el hogar, en el campo y en la comunidad, felicitamos a nuestras hermanas de la Republica Bolivariana de Venezuela por haber logrado el Articulo 88 en su Constitución.

Como ha dicho en varias ocasiones el Presidente Hugo Chávez: "El mercado no puede ordenar las cosas del mundo porque amenaza con acabar con el mundo." El trabajo que realizamos para la supervivencia, y no para las ganancias de los capitalistas, esta fuera del mercado. Si se valora realmente  a los seres humanos, hay que valorar el trabajo que asegura la supervivencia de todas y todos. Es nuestra opinión que, al reconocer que las amas de casa son trabajadoras que "crean valor agregado y producen riqueza y bienestar social . . . y tienen derecho a la seguridad social", el Articulo 88 es clave en la creación de "una economía solidaria, una economía al servicio de los seres humanos y no los seres humanos al servicio de la economía". Y es clave en acabar con la pobreza de las mujeres, dado que la mayoría del trabajo realizado por las mujeres es trabajo que no recibe remuneración alguna. Y como el 70% de las personas que viven en condiciones de pobreza en el mundo son mujeres, eliminar la pobreza de las mujeres tiene que estar al centro de la economía de hoy.

Las mujeres y los hombres que reconocen el valor del trabajo de cuidado para la supervivencia de la raza humana y del planeta, miran hacia Venezuela y hacia la realización del Articulo 88, con la esperanza de que con ella se va a realizar un cambio fundamental de dirección hacia una economía que le dé prioridad a la supervivencia por encima de las ganancias.

Por estas razones, al debatir la realización del Articulo 88, proponemos con todo respeto que la Asamblea Nacional considere reconocer de modo explicito que:

1. Todas las mujeres son amas de casa puesto que todas realizan tareas del hogar antes, durante y después de sus otros trabajos asalariados o no asalariados, y que todas las amas de casa son trabajadoras.

2. Todas las amas de casa tienen derecho propio a la seguridad social en cuanto son trabajadoras que aportan a la sociedad y la economía, indiferentemente de que tengan un ingreso o sean "indigentes". Fundamentado en este principio, la base misma del Articulo 88, es posible que sea necesario --por ahora-- darle prioridad a aquellas mujeres que no tienen seguridad social vía un empleo o el empleo del esposo. Pero el derecho debe ser universal.

3. Proponemos que también se considere una remuneración, aunque sea pequeña, para las mujeres madres por primera vez (o para aquella / o que las reemplace en el caso de fallecimiento de la madre o su inhabilidad de ocuparse del bebe) como reconocimiento explicito de que "toda madre es una madre trabajadora" y que no existe trabajo más importante que el cuidado de las y los niños.

4. Este reconocimiento socavaría la violencia interfamiliar así como la discriminación salarial y las malas condiciones de trabajo en la calle, fortaleciendo todas las familias y las y los trabajadores.

5. Se debe animar a los hombres a realizar este trabajo de cuidado con licencias pagas y otras medidas oportunas.

6. La realización total y cabal del Articulo 88 fortalecería a las mujeres de todo el mundo que han luchado por él durante décadas, y nuestra resolución en difundir y defender la revolución bolivariana que le ha dado expresión.

 

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