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Centro Cultural Aymará,
Comunicación y Desarrollo "PACHA ARU" CARTA A LOS MOVIMIENTOS DE MUJERES INDIGENAS Y CAMPESINAS 14 de enero 2002 Queridas compañeras:
Estamos convocando a una Huelga Mundial de Mujeres para el 8 de marzo de 2002, a la cual las invitamos a participar. Esta será la tercera Huelga Mundial, en las anteriores se han unido mujeres en más de 60 países. La Huelga les podría resultar útil para presionar por sus exigencias locales y nacionales, y para demostrar que las mujeres somos las primeras a oponernos a la guerra. La Huelga reclama que se valore todo el trabajo de cuidado que realizamos las mujeres, la vida de todas las mujeres y de todos los seres queridos que hemos producido con nuestros cuerpos y nuestro trabajo. En este momento tan critico para los movimientos indígenas y campesinos de las Americas ante la globalización y militarización y la "nueva guerra de EEUU" que tiene consecuencias para el mundo entero, la Huelga exige un cambio total de prioridades: que se invierta en la vida no en la muerte. Les ayudaría enterarse de que hay mujeres que pensamos que no es necesario que las mujeres hagamos todo lo que hacen los hombres para demostrar nuestro valor. Aunque consideramos que tenemos amplio derecho y habilidad de hacer todo lo que hacen los hombres cuando así nos parece necesario o favorable, no tenemos que pasar por eso para reclamar y conseguir que nos reconozcan y valoren por lo que somos. Es imprescindible que exijamos el reconocimiento que nos merecemos por todo el trabajo que ya realizamos y que ha sido fundamental para la sobrevivencia de los pueblos indígenas durante siglos de explotación y genocidio, y del cual siguen dependiendo los hombres y toda la sociedad. Somos las mujeres las que cumplimos con el trabajo del hogar: lo más primordial es como madre, el cuidado y la educación de los hijos. También cocinamos, limpiamos, lavamos, y cuidamos de los animales menores. Y realizamos el trabajo de la agricultura: en las chacras, con grandes esfuerzos físicos preparamos la tierra, sembramos, cosechamos, y comercializamos los productos en las ferias y mercados; trabajamos junto a los hombres y vendemos nuestra fuerza de trabajo como peones hasta el ultimo día del embarazo. Por ello se deteriora la salud y sufrimos constantemente de hemorragias vaginales, abortos, dolores de cintura y riñón. Como pastoras, cuidamos al ganado (vaca, oveja, camélidos). También realizamos el trabajo artesanal, individualmente y en grupos, transformando la fibra de lana de camélidos, elaborando chompas, chullos, chalinas, frazadas, etc., con el objetivo de comercializar estos productos, para satisfacer las necesidades primordiales del hogar. En la comunidad tenemos un papel muy importante en diferentes actividades: construcción de carreteras, en las organizaciones, clubes de madres, labores culturales . . . Pero todo esto no es reconocido ni valorado, y no se da caso a nuestras opiniones en las asambleas comunales. Nosotras las mujeres indígenas y campesinas tenemos nuestro propio caso independiente como sector y la Huelga Mundial de Mujeres es una oportunidad para darle visibilidad nacional e internacional a cada sector. Esta autonomía es indispensable para fortalecer nuestros movimientos y prevenir que seamos divididas/os y derrotadas/os. La Huelga Mundial de Mujeres es la primera huelga mundial de trabajadores, y la primera convocación global que reclama que se valore todo el trabajo y la vida de todas las mujeres, empezando con el trabajo no asalariado. Las mujeres indígenas y campesinas de otras partes del mundo – desde India y Ghana a Uganda – han tenido mucho éxito en difundir sus demandas con la Huelga Mundial y en lograr una nueva coordinación de mujeres de base. En Lima Perú, el Centro de Capacitación para Trabajadoras del Hogar, la mayoría de las cuales son mujeres indígenas que han tenido que emigrar a la cuidad, coordinaron la Huelga del 2001 con mucho éxito y ya están difundiendo la convocatoria del 2002. Las mujeres indígenas necesitamos ponernos en contacto entre nosotras a través de fronteras y continentes, y con otras mujeres de color. Nosotras a nivel regional hemos presentado las siguientes demandas:
El 1° de Mayo del año pasado lanzamos un pronunciamiento por el Día Internacional del Trabajador, , exigiendo al gobierno central y a las autoridades pertinentes lo siguiente:
Esta es una oportunidad para que las mujeres indígenas de todos los movimientos del mundo nos unamos entre nosotras y con otras mujeres de base, para resaltar la situación de cada una y exigir el reconocimiento y los recursos que nos merecemos. Luchando autónomamente como mujeres es la mejor manera de proteger y adelantar nuestras familias, comunidades y luchas, especialmente ante la globalización y la guerra. Muchos hombres apoyan a la Huelga Mundial de Mujeres porque se dan cuenta que es la respuesta de las mujeres a la globalización y la guerra, y que es decisiva en conseguir un cambio fundamental en los objetivos de la economía global: que se acabe por fin con el genocidio, y que en su lugar se promueva la vida y por lo tanto el cuidado de las personas y el medio ambiente. No nos olvidemos que las mujeres somos las que damos la vida y las primeras que nos dedicamos a protegerla. Si este trabajo de cuidado fuera valorado, también los hombres se dedicarían a hacerlo y los gobiernos no podrían dedicarse a la guerra. La Red Salario resalta que:
Esperando su respuesta, enviamos con esta carta/email materiales de la Huelga. ¡ VIVA LA MUJER TRABAJADORA DEL CAMPO Y LA CIUDAD! ¡PAREMOS EL MUNDO PARA PARAR A LAS GUERRAS! ¡PAREMOS EL MUNDO PARA CAMBIARLO! Rosa Palomino e-mail: Pacha_puno@yahoo.com |