CARTA A LOS MOVIMIENTOS DE
MUJERES INDIGENAS Y CAMPESINAS

de enero 2002

Queridas compañeras:

Reciban saludos fraternales de una mujer aymará del Departamento de Puno, dirigente y comunicadora social aymará de base de la Confederación Campesina del Perú. Soy miembro del Centro Cultural Aymará, Comunicación y Desarrollo "PACHA ARU" y pertenezco a la Red Internacional de Mujeres por el Salario para el Trabajo de Cuidado.

Estamos convocando a una Huelga Mundial de Mujeres para el 8 de marzo de 2002, a la cual las invitamos a participar. Esta será la tercera Huelga Mundial, en las anteriores se han unido mujeres en más de 60 países. La Huelga les podría resultar útil para presionar por sus exigencias locales y nacionales, y para demostrar que las mujeres somos las primeras a oponernos a la guerra. La Huelga reclama que se valore todo el trabajo de cuidado que realizamos las mujeres, la vida de todas las mujeres y de todos los seres queridos que hemos producido con nuestros cuerpos y nuestro trabajo. En este momento tan critico para los movimientos indígenas y campesinos de las Américas ante la globalizacion y militarización y la "nueva guerra de EEUU" que tiene consecuencias para el mundo entero, la Huelga exige un cambio total de prioridades: que se invierta en la vida no en la muerte.

Les ayudaría enterarse de que hay mujeres que pensamos que no es necesario que las mujeres hagamos todo lo que hacen los hombres para demostrar nuestro valor. Aunque consideramos que tenemos amplio derecho y habilidad de hacer todo lo que hacen los hombres cuando así nos parece necesario o favorable, no tenemos que pasar por eso para reclamar y conseguir que nos reconozcan y valoren por lo que somos. Es imprescindible que exijamos el reconocimiento que nos merecemos por todo el trabajo que ya realizamos y que ha sido fundamental para la sobrevivencia de los pueblos indígenas durante siglos de explotación y genocidio, y del cual siguen dependiendo los hombres y toda la sociedad.

Somos las mujeres las que cumplimos con el trabajo del hogar: lo más primordial es como madre, el cuidado y la educación de los hijos. También cocinamos, limpiamos, lavamos, y cuidamos de los animales menores. Y realizamos el trabajo de la agricultura: en las chacras, con grandes esfuerzos físicos preparamos la tierra, sembramos, cosechamos, y comercializamos los productos en las ferias y mercados; trabajamos junto a los hombres y vendemos nuestra fuerza de trabajo como peones hasta el ultimo día del embarazo. Por ello se deteriora la salud y sufrimos constantemente de hemorragias vaginales, abortos, dolores de cintura y riñón. Como pastoras, cuidamos al ganado (vaca, oveja, camelidos).

También realizamos el trabajo artesanal, individualmente y en grupos, transformando la fibra de lana de camelidos, elaborando chompas, chullos, chalinas, frazadas, etc., con el objetivo de comercializar estos productos, para satisfacer las necesidades primordiales del hogar. En la comunidad tenemos un papel muy importante en diferentes actividades: construcción de carreteras, en las organizaciones, clubes de madres, labores culturales . . . Pero todo esto no es reconocido ni valorado, y no se da caso a nuestras opiniones en las asambleas comunales.

Nosotras las mujeres indígenas y campesinas tenemos nuestro propio caso independiente como sector y la Huelga Mundial de Mujeres es una oportunidad para darle visibilidad nacional e internacional a cada sector. Esta autonomía es indispensable para fortalecer nuestros movimientos y prevenir que seamos divididas/os y derrotadas/os.

La Huelga Mundial de Mujeres es la primera huelga mundial de trabajadores, y la primera convocación global que reclama que se valore todo el trabajo y la vida de todas las mujeres, empezando con el trabajo no asalariado. Las mujeres indígenas y campesinas de otras partes del mundo – desde India y Ghana a Uganda – han tenido mucho éxito en difundir sus demandas con la Huelga Mundial y en lograr una nueva coordinación de mujeres de base. En Lima Peru, el Centro de Capacitacion para Trabajadoras del Hogar, la mayoria de las cuales son mujeres indigenas que han tenido que emigrar a la cuidad, coordinaron la Huelga del 2001 con mucho éxito y ya estan difundiendo la convocatoria del 2002.

Las mujeres indígenas necesitamos ponernos en contacto entre nosotras a través de fronteras y continentes, y con otras mujeres de color. Nosotras a nivel regional hemos presentado las siguientes demandas:

  • Que nuestros productos agrícolas tengan precios justos, ya que nuestro trabajo es muy sacrificado.
  • Que se reconozca todo nuestro trabajo de cuidado y rural, que sean asalariadas las mujeres aymarás y quechuas.
  • Participación en el manejo presupuestal de los Gobiernos locales, a través de nuestras organizaciones
  • La creación de la comisaria de la Mujer en, comunidades para la lucha contra la violencia familiar.
  • Que se respeten nuestras organizaciones autónomas para no ser manipuladas con otros intereses partidarios y políticos.
  • Que se nos atienda con servicios mínimos con proyectos de desarrollo de energía eléctrica, agua, desagüe, educación y vivienda.
  • Que el gobierno dé leyes justas en beneficios de las mujeres andinas para poder preservar y conservar nuestra cultura andina.
  • Que se respeten y valoren nuestras culturas originarias como nuestras lenguas maternas (idiomas), costumbres, razas y vivencias.

El 1° de Mayo del año pasado lanzamos un pronunciamiento por el Día Internacional del Trabajador, , exigiendo al gobierno central y a las autoridades pertinentes lo siguiente:

  • Reconocimiento por la ley a la mujer campesina y nativa como trabajadora de la base social del Perú.
  • Como trabajadoras, reclamamos incentivos salariales a la madre, mujer campesina nativa, asignándole parte del presupuesto militar, y con justicia reclamamos que el gobierno debe invertir en la vida y en el bienestar mas no en presupuestos militares y prisiones.

Esta es una oportunidad para que las mujeres indígenas de todos los movimientos del mundo nos unamos entre nosotras y con otras mujeres de base, para resaltar la situación de cada una y exigir el reconocimiento y los recursos que nos merecemos.

Luchando autónomamente como mujeres es la mejor manera de proteger y adelantar nuestras familias, comunidades y luchas, especialmente ante la globalización y la guerra. Muchos hombres apoyan a la Huelga Mundial de Mujeres porque se dan cuenta que es la respuesta de las mujeres a la globalización y la guerra, y que es decisiva en conseguir un cambio fundamental en los objetivos de la economía global: que se acabe por fin con el genocidio, y que en su lugar se promueva la vida y por lo tanto el cuidado de las personas y el medio ambiente. No nos olvidemos que las mujeres somos las que damos la vida y las primeras que nos dedicamos a protegerla. Si este trabajo de cuidado fuera valorado, también los hombres se dedicarían a hacerlo y los gobiernos no podrían dedicarse a la guerra.

La Red Salario resalta que:

"El gobierno de EEUU a respuesto a los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y Washington en los que perdieron la vida mas de 6.000 personas, con una guerra mundial. Sin embargo nada se dice de las/os 35.000 niñas/os muertos de hambre ese mismo día, y cada día, como consecuencia de las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Mientras $ 80 mil millones alcanzarían para cubrir las necesidades básicas de todas/os, a nivel mundial se están despilfarrando más de $ 800 mil millones en presupuestos militares que destruyen la vida y garantizan la sumisión de los países del Tercer Mundo a la globalización. El gobierno de EEUU ya ha invertido $40 mil millones en su nueva guerra.

El movimiento antiglobalización tiene que tomar posición en contra del aparato militar que impone la globalización contra todos los sectores, asalariados o no, y destruye la independencia del Tercer Mundo y de los pueblos indígenas. Es nuestra responsabilidad destacar cuán importantes son las mujeres en este nuevo movimiento antiguerra y antiglobalización. Entonces, y solo entonces, CUIDAR Y NO MATAR podrá convertirse en una realidad."

Esperando su respuesta, enviamos con esta carta/email materiales de la Huelga.

¡ VIVA LA MUJER TRABAJADORA DEL CAMPO Y LA CIUDAD!
¡ VIVA LA MUJER TRABAJADORA DEL MUNDO!
¡ ABAJO EL MACHISMO DOMINANTE!
¡ TRABAJADORAS DEL HOGAR MUJERES AYMARA, QUECHUA, NATIVAS RECUERDEN QUE LA UNION HACE LA FUERZA Y QUE JUNTAS LOGRAREMOS NUESTRAS REIVINDICACIONES SOCIALES!

¡PAREMOS EL MUNDO PARA PARAR A LAS GUERRAS!

¡PAREMOS EL MUNDO PARA CAMBIARLO!

Rosa Palomino
Centro Cultural Aymará, Comunicación y Desarrollo "Pacha Aru"
Jr. 20 de Julio N° 159 Urb. Fernando Belaunde Terry - Chanuchanu
Puno – Perú
E-mail: Pacha_puno@yahoo.com

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