Declaracion de mujeres de América Latina y del Caribe
Huelga Mundial de Mujeres, 8 Marzo, 2002

Compañeras,

Somos mujeres de, indígenas, negras, de raza mixta y blancas, que nos hemos unido en la convocatoria de la Huelga Mundial de Mujeres del 8 de marzo, a la cual estamos coordinando en nuestros países. Presentamos esta convocatoria a nivel de continente porque hoy mas que nunca, las mujeres de base necesitamos que se oigan nuestras voces y nuestra oposición a las políticas de genocidio que impone la globalizacion del FIM y el Banco Mundial.

Somos nosotras las mujeres las que pagamos el precio mas alto por cada ajuste y cada privatización de servicios básicos: agua, salud, sanitarios, gas, electricidad, transportes . . . Con cada recorte, cada aumento de precio nos toca trabajar mas duro para intentar que sobrevivan nuestras familias y comunidades: en el hogar, el campo, el barrio, la escuela, el hospital . . . trabajo sin sueldo o con sueldos de miseria. La primera que se queda sin comer para que coman sus hijas/os es la madre; las que caminan horas para buscar agua o leña o otras cosas que se necesiten, somos las mujeres y niñas; y las que luchamos por la justicia cuando matan o desaparecen a nuestras/os hijas/os y otros seres queridos porque no se callaron frente a la injusticia, somos otra vez nosotras las madres, hijas, esposas y compañeras.

Nos dicen que no hay dinero, que la economía esta mal, que nuestros países tienen una deuda con el Banco Mundial. Pero nosotras bien sabemos que la ‘deuda externa’ no tiene nada que ver con nosotras. Como han dicho las compañeras aymarás de Puno: ‘El dinero que el gobierno se presta nosotras nunca lo hemos visto, no sabemos en que se ha utilizado y sin embargo nosotras tenemos que pagarlo. El gobierno tiene mas deudas con nosotras y exigimos el cumplimiento de la deuda social.’ A nosotras las mujeres que realizamos el 2/3 del trabajo del mundo y recibimos solo el 5% de los ingresos, se nos debe todo y desde siempre.

Mas de US$900 mil millones se invierten cada año en presupuestos militares. El presupuesto militar de EE.UU., la única potencia global, es más grande que el de los 15 países europeos juntos. Y ni siquiera quiere invertir en los US$80 mil millones que acabarían con la miseria en el mundo entero! En vez de ello, vende armas e impone dictadores en todo el mundo para proteger su dominio y sus ganancias. La corrupción a la cual nos enfrentamos en nuestros países no es solo un producto local: llega desde arriba para abajo. El Fondo Monetario y el Banco Mundial se buscan ladrones o los crean para imponer su dictamen, y los gobiernos de países del Sur lo aceptan porque les da la posibilidad de enriquecerse a nuestras expensas.

Son los presupuestos militares que comandan y entrenan a los hombres a hacer ‘cosas mas importantes’ que el cuidado de las personas; que aseguran que las cuidadoras estemos en ‘ghettos’ y que se nos diga que no somos capaces de hacer alguna otra cosa; que idealizan tanto el morir en la guerra como el arte machista de matar, violar y torturar; que imponen y promueve cada violencia contra las mujeres y las/os niñas/os convirtiéndonos a todas y todos en ‘daño colateral’; que hacen que hasta nuestras parejas, compañeros y hijos quieran ser dueños de nosotras. En rechazar los presupuestos militares, rechazamos no solo la explotación que existen para defender, ni solo el que nuestros hijos sean carne de cañón. Destapamos y atacamos la fuente más grande de violencia que nos toca enfrentar cada día en el hogar, la calle, los puestos de trabajo, la cama. Exigimos que los miles de millones que se usan para transformar a los hombres en enemigos de las mujeres se usen para que las mujeres y los hombres cuidemos las/os unas/os de las/os otras/os.

Con esta Huelga Mundial de Mujeres, esta convocatoria internacional que exige QUE SE INVIERTA EN CUIDAR NO EN MATAR, tanto las mujeres indígenas que nunca aceptamos las fronteras impuestas por la conquista, como las negras descendientes de Africanas traídas como esclavas que poco beneficiamos de la independencia lograda por los nuevos países americanos con mucho derrame de sangre negra e indígena, y las de raza mixta o de origen europeo que a menudo colaboramos con el racismo impuesto por los países del Norte, primero Europa y después EE.UU., que nos decía que éramos mejores que las demás -- nos unimos ahora porque solo juntas tendremos la fuerza necesaria para derrotar la discriminación sexista y racista que nos divide. Porque solo juntas, empezando con la autonomía de los sectores mas discriminados, vamos a poder resaltar y compartir nuestras experiencias de explotación y nuestro protagonismo de lucha: como indígenas, negras, blancas, campesinas y residentes de la ciudad, madres solas y casadas, jóvenes y ancianas, mujeres con discapacidades, lesbianas, las que trabajamos solo en casa y las hacemos la doble o triple jornada, las que no cobramos sueldo y las que cobramos sueldos bajos por una jornada larga e intensa en maquilas, hospitales, escuelas; las que somos trabajadoras domesticas o trabajadoras sexuales. . . Porque solo juntas vamos a poder defendernos de las empresas multinacionales que vienen a nuestros países para pagar menos por trabajo mas duro, y donde se asesinan a trabajadoras y a sindicalistas de ambos sexos que luchan por mejores condiciones de trabajo sin que nos den protección alguna los sindicatos de los países del Norte. Porque solo juntas podemos lograr que se cambien las prioridades económicas de genocidio que nos están reduciendo a la miseria, que destruyen nuestra autonomía y crean economías dependientes donde nadie puede subsistir, donde no se permite la dignidad ni la libertad.

El continente americano y del Caribe ha estado bajo el dominio de EE.UU. porque estamos divididas entre nosotras, porque el color de la piel y el olor del dinero han sido determinantes, no solo para los empleadores que deciden nuestros sueldos, sino para las relaciones entre nosotras. En países con poblaciones de gente de color, las clases gobernantes y las clases medias son predominantemente blancas – así se las ve en los programas de televisión y las delegaciones de la ONU, las oficiales como a menudo las representantes de ONGs.

Las que hemos tenido algún poder a veces creemos que formar una red internacional es una ilusión o una abstracción a la cual uno adhiere sin prestarle demasiado atención. Preferimos las banderas nacionales porque pensamos que solas vamos a lograr nuestras demandas o porque no nos interesa si nuestras demandas se lograran a las expensas de otras con menos poder que nosotras. Pero, como lo están demostrando la crisis económica y política argentina, las guerras contra Afganistán, Palestina y Colombia, y como lo van diciendo desde hace años y siglos las que nunca tuvimos nada y las primeras que perdimos lo poquito que teníamos, no queda ningún rincón donde esconderse -- aquí nos va a tocar a todas/os.

Las que tenían algo no quisieron escuchar, pero ahora no les queda otro remedio que salir a la calle y reconocer el tiempo que se perdió en pensar que no necesitaban unirse a nosotras porque para ellas habría una vía de escape. Lo mismo es cierto en el ámbito internacional, y las que nunca tuvimos nada o perdimos hace tiempo lo poco que teníamos, sabemos que un himno nacional y una bandera no cambian la realidad económica que nos agobia. Porque ahora mas que nunca las políticas son globales y las banderas que intentan unirnos en cada país, también ocultan las diferencias que existen entre nosotras y que tenemos que superar: nos dividen las unas de las otras, originarias contra inmigrantes, originarias de países con mucha pobreza contra originarias de países con todavía mas pobreza.

Los zapatistas que aúnan a varios pueblos indígenas y que por lo tanto son internacionales orgánicamente, han demostrado con cada una de sus acciones que la supervivencia depende de la lucha no solo en las comunidades de base sino de cómo logramos movilizar el apoyo de las comunidades internacionales para que se identifiquen con nuestra lucha y nos protejan. Por eso nuestra internacional que se manifiesta hoy, el día 8 de marzo, con la Huelga Mundial de Mujeres, no es para nosotras una opción sino una necesidad. No es la acción de un día, sino un compromiso de cada día y de cada acción en cada país: el compromiso de cada una de nosotras a representar a todas las mujeres be base de este continente, empezando con las mas discriminadas y las que menos tenemos, y darles cuenta a todas con cada acción que realizamos.

Las mujeres que con l@s niñ@s somos la mayoría de las víctimas en conflictos armados y el 80% de los refugiados, somos las primeras en oponernos a las guerras. Porque nuestro trabajo de cuidadoras nos enseña a valorar la vida y luchar por la supervivencia y el bienestar de nuestras comunidades con modalidades prevalentemente pacíficas – desde Chiapas donde las mujeres han creado cooperativas autónomas que forman la base de apoyo del movimiento zapatista, y Cuba donde el trabajo comunitario sin sueldo de las mujeres permitió que se salvará la revolución después de la caída de la Unión Soviética de quien dependía su economía, hasta las agrupaciones de madres y otras familiares de detenidos-desaparecidos que fueron las primeras en denunciar las dictaduras militares, y las asambleas de barrio autoconvocadas de la Argentina de hoy donde se ve un gran protagonismo de mujeres. Solo la unión de las mujeres de base a nivel de continente y mundial, con el apoyo de las mujeres de EE.UU. y otros países del Norte, nos permitirá derrotar el militarismo y evitar la lucha armada que este provoca.

Las mujeres de América Latina y del Caribe, convocamos a las mujeres latinas, negras y otras mujeres de color y de base de EE.UU. y de otros países del Norte, a unirse a nosotras. Les decimos: para nosotras este apoyo es una necesidad inmediata, pero también lo es para Uds. Porque si no apoyan nuestra lucha contra los presupuestos militares y las políticas de explotación del gobierno más poderoso del mundo – que también las explota a Uds. negándoles o recortando recursos, subsidios y derechos de salud, de maternidad y de igualdad salarial, salarios dignos, indemnización en casos de accidentes, y contaminando el planeta -- la misma locura rapaz que intenta destruirnos acabará por destruirlas a Uds. y al planeta en que vivimos. Solo es una cuestión de tiempo, y de tiempo queda poco.

Poder a todas las hermanas y compañeras que PARAN EL MUNDO PARA CAMBIARLO y que con esta Huelga Mundial de Mujeres se comprometen en luchar juntas para un mundo QUE VALORE CADA VIDA Y QUE INVIERTA EN CUIDAR NO EN MATAR.

Firmas de la Red Salario

  • "PACHA ARU", Puno, PERU
  • COLEM, Colectivo de Mujeres de San Cristobal de las Casas, Chiapas, MEXICO
  • Centro de Capacitacion Para Trabajadoras Del Hogar – CCTH, Lima, PERU
  • Grupo de Mujeres Diversas – GMD, Lima, PERU
  • Sindicato de Trabajadores de Sedepal – SITRASE, PERU
  • Instituto de Promocion Y Formacion Para Trabajadoras Del Hogar – IPROFOTH, PERU
  • Mujeres de la Tercera Edad, MTE
  • Todo por Amor Nada por la Fuerza – TANF, PERU
  • Jóvenes con Discapacidad
  • Sindicato de Trabajadoras Del Hogar – QOSQO, PERU
  • Asociación de Trabajadoras Del Hogar – CAJAMARCA, PERU
  • Proyección y Desarrollo Forjando Identidad, PERU
  • Red Salario (Red por un Salario para el Trabajo de Cuidado

Contacto: Red Salario, Crossroads Women’s Centre
230A Kentish Town Road, London NW5 2AB, England

Email: womenstrike8m@server101.com
Website: womenstrike8m.server101.com

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