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IV
Huelga Mundial de Mujeres:
Te invitamos a participar en el Día Internacional de la Mujer de 2003 junto a mujeres de todo el mundo, sabiendo que nunca ha sido tan urgente como ahora el parar el mundo para cambiarlo. Nos aterra que el gobierno de EEUU utilice sus armas de destrucción masiva, desencadenando con ello quien sabe qué tipo de violencia sobre las personas y el medio ambiente. Al mismo tiempo, la censura no consigue esconder un movimiento antiguerra de millones de personas, en el Sur y en el Norte, incluido en el mismo EEUU, un movimiento en aumento, no solamente contra la guerra en Irak, sino contra todas las guerras. No se puede decir que hemos estado viviendo en paz. Para millones de nosotr@s, el saqueo económico se lleva a cabo con los genocidios militares –del Congo a Casimir, de Palestina a Colombia, de Chechenia a Sudán, de Yugoslavia a Afganistán. Detrás de cada titular se encuentran mujeres luchando por la vida de sus comunidades traumatizadas por el terror y la destrucción. Tan mortífera como las armas es la inanición que nos toca a millones de nosotr@s. Además de la escasez alimenticia impuesta por las prioridades económicas asesinas, están las inundaciones y sequías impuestas por el cambio climático. Las mujeres trabajan sin fin intentando alimentar a sus familias lo suficiente para que sobrevivan un día más. Para las cuidadoras, organizarse para la supervivencia está absolutamente ligado a organizarse para el cambio. Sin embargo, como nuestra supervivencia no es una prioridad económica, nuestro trabajo para sobrevivir es invisible y no se tiene en cuenta. Cada 8 de marzo, la Huelga lleva a cabo sus acciones en más de 60 países de cada continente, difundiendo nuestras demandas, que se basan en nuestra experiencia internacional. Cuantas más mujeres nos unamos para romper las divisiones de raza, etnia, nación, religión, lengua –que nos dividen para despojarnos– más visibles se hacen las necesidades de las mujeres de base, y más fuerte se oyen nuestras reivindicaciones en contra de la guerra y del comercio de armas que absorben nuestros recursos. Más de la mitad de los presupuestos mundiales militares son de EEUU. Y es este poder militar que impone la supremacía económica de EEUU. EEUU impone el petróleo –el mayor contaminante– como la principal fuente de energía. Con sus aliados europeos e israelíes, EEUU promueve y vende armas a gobiernos en todo el mundo para que hagan la guerra entre ellos y para que defiendan su poder contra nosotr@s. Así es que por ejemplo, el 75% del presupuesto de Uganda y Pakistán lo devoran los gastos militares.
En los últimos meses, la demanda clave para la devolución de los presupuestos militares ha ido extendiéndose, la están repitiendo todo tipo de personas en el Tercer Mundo y en los países industrializados. Se han puesto de acuerdo en que incluso la amenaza de una guerra es un ataque a cualquier vida de este planeta: desde madres pidiendo acceso a agua potable, comida y bienestar, hasta veteranos que como millones de otras personas están en absoluta necesidad de cuidado de la salud, hasta trabajador@s asalariad@s que se ven obligad@s a dejar su puesto de trabajo sin medios para sobrevivir o que luchan contra bajos salarios y jornadas larguísimas, hasta personas con discapacidades y pensionistas privad@s de una pensión digna, hasta niñ@s a quienes se les ha negado la educación elemental o estudiantes a quienes se les han denegado becas, hasta personas "sin techo"... Tod@s ell@s apuntan a los 900.000 millones de dólares que se gastan en el mundo en armas de destrucción masiva y piden: ¿PORQUÉ LO MILITAR TIENE QUE SER LO PRIORITARIO POR LO CUAL CADA UN@ DE NOSOTR@S SUFRIMOS PRIVACIONES? Se trata de una nueva protesta holística, en contra no solamente de la guerra sino también de la disminución de las riquezas y recursos colectivos por culpa de la guerra. La prioridad mundial consensuada es reclamar los presupuestos militares. Con este objetivo, mujeres y hombres están ideando nuevas formas de organizarse, sobre la base de que cualquier sector debe ser tenido en cuenta por los otros sectores, rechazando la ambición y los partidos políticos cuyas prioridades son su propio poder. Aunque los hombres sean los más prominentes, las mujeres siempre somos la columna vertebral del activismo antiguerra. Durante este año, la Huelga se ha organizado de muchas y diversas maneras: piquetes semanales antiguerra en varios países, trabajo diario para defender nuestro derecho al bienestar, al cuidado de la salud, al asilo en contra de las deportaciones, violaciones y otros tipos de violencia... Nuestro DIARIO y nuestra PETICIÓN ANTIGUERRA han cogido fuerza para el 8 de marzo, divulgando noticias de las actividades de la Huelga en muchos países. El DIARIO se publica ahora en español, inglés, suahili y portugués, y la petición internacional QUE SE INVIERTA EN CUIDAR, NO EN MATAR, en muchas más lenguas. La red de la Huelga ha participado también en numerosos e importantes actos internacionales.
Nuestra red de luchas es cada vez más fuerte y se está extendiendo cada vez más, conectándonos con lo que las mujeres están haciendo en todo el mundo. En Nigeria las mujeres se unieron a través de afiliaciones étnicas y ocuparon las oficinas de la petrolífera Shell, que había explotado, corrompido, contaminado, matado y mutilado para su beneficio. Pidieron algunos de estos abundantes beneficios para alimentos, escuelas, atención sanitaria –para el cuidado de las personas. Estas luchas para la supervivencia y el cambio son puntos de referencia para el resto de nosotr@s, permitiéndonos ver nuestro propio sufrimiento en las experiencias de otr@s, pero al mismo tiempo encontrar nuestro poder en las victorias de otr@s. Para ganar independencia, a veces hemos tenido que "demostrar nuestro valor": suprimir nuestras necesidades, adoptar valores machos, trabajar más duro que los hombres, quitarle importancia a nuestro trabajo sin salario de cuidar de los demás, dedicar menos tiempo a nuestr@s hij@s y familias, e incluso despreciar a nuestras madres (mientras las profesionales nos desprecian a nosotras). Con la Huelga Mundial de Mujeres llevamos la prioridad de las mujeres QUE SE INVIERTA EN CUIDAR, NO EN MATAR, a cada iniciativa de cambio. Hacer huelga para reclamar los presupuestos militares mundiales para el cuidado de las personas y del planeta es una estrategia que solo podría haber salido de las mujeres cuidadoras, pero como el mismo cuidado, es básico y fundamental para la supervivencia de tod@s: así, la riqueza social se invertiría en cuidar, no en matar; así, la vida y el cuidado de ella volverían a ser la prioridad de la sociedad, y el trabajo que las mujeres realizan para proteger la vida sería finalmente reconocido como un trabajo básico para la sociedad, a compartir por todos; y así, pararíamos el petróleo para la guerra y la guerra por el petróleo que provoca guerras contra nos hace guerra cada día. ¡Poder a las hermanas contra la guerra! ¡Paremos el mundo para cambiarlo!
Selma James * Nuestro libro ‘La Leche de la Bondad Humana: la defensa del amamantamiento contra el mercado global y la industria del SIDA’ (S Francis, S James, P Jones Schellenberg y N Lopez-Jones; Crossroads Books, Londres 2002) habla del trabajo vital que realizan las mujeres con el amamantamiento, denuncia el ataque contra este alimento básico de la humanidad. Anteriormente la Huelga trabajó con WABA (Alianza mundial pro acción amamantamiento) quien nos invitó a la conferencia. Pero, financiados por UNICEF, no quisieron disociarse de esta política genocida. |